lunes, 6 de octubre de 2014

EL DESARROLLO DE LA CONDICION FISICA DENTRO DEL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO. 6-OCTUBRE

CAPÍTULO 1.- EL DESARROLLO DE LA CONDICION FISICA DENTRO DEL
ENTRENAMIENTO DEPORTIVO.
“El cuerpo, si se le trata bien, puede durar toda la vida”
(Clarasó, en Migal, 1996)

1.- El entrenamiento deportivo

Si pensamos en los condicionamientos a que está sometido el hombre durante su vida,
nos encontramos con dos factores decisivos: la herencia y el ambiente en que se mueve. En el
caso del deporte, la primera pone límites, a veces muy altos, que deben ser superados con los
sistemas de entrenamiento más eficientes.
En efecto, los deportistas de competición tienden constantemente a elevar sus
resultados a los más altos niveles. Esto obliga a un constante perfeccionamiento de los
responsables del rendimiento (entrenadores1, preparadores físicos, médicos deportivos,
biomecánicos, fisiólogos, psicólogos, fisioterapeutas, etc.).
Por ello, el progreso en la obtención de récords y marcas es debido a los avances
tecnológicos (fisiología, biomecánica, etc.), a la adquisición de hábitos saludables
(alimentación, descanso, etc.) por parte del deportista, pero sobre todo al profundo
conocimiento sobre los novedosos sistemas de entrenamiento.
Berenguer (1967) define el entrenamiento como "el conjunto de actividades
orientadas a desarrollar de un modo progresivo las cualidades mentales y físicas propias del
individuo, al objeto de alcanzar los mejores resultados posibles, dentro de las limitaciones
que la herencia nos fije”.
Una definición más actual del término entrenamiento deportivo la proporcionan
Delgado y col (1997), indicando que es “el proceso que permite el desarrollo de las
cualidades físicas y las habilidades técnico-tácticas, así como una adecuada preparación
psicológica, biológica y teórica, que permitan conseguir el máximo rendimiento deportivo o
perfomance personal”.

El entrenamiento, que debe ser planificado, controlado, intensificado, etc, es un
concepto amplio, que reúne todas las medidas de un proceso que pretende aumentar el
rendimiento deportivo. Es posible en diferentes ámbitos:

- A nivel escolar (iniciación deportiva y educación integral).
- Durante el tiempo libre y para el mantenimiento del buen estado físico (fitness).
- En la prevención y rehabilitación (salud).
- En el deporte de rendimiento (competición).
Ahora bien, la base fundamental del entrenamiento son los sistemas, métodos y
ejercicios, de cuya elección acertada y aprovechamiento dependen sus efectos; algunos
1 Fuera de todo lenguaje tradicionalmente sexista, y por evitar el arrastrar durante todo el
documento las típicas barras “oblicuas” en las expresiones: el/la alumno/ a, niño/a,
entrenador/a,... Por esta razón, realmente molesta para su lectura, cuando nos referimos a los
mencionados sujetos en forma masculina (por ejemplo, alumno), nos referimos a la persona
discente que está en un pupitre o en una pista deportiva recibiendo su formación escolar,
independientemente de su sexo, raza o religión.
métodos que se suelen emplear resultan inadecuados para las posibilidades de los receptores.

Dicha elección estará en función de:

- Objetivos del entrenamiento (educación, rendimiento, recreación, salud, etc.).
- Madurez del individuo (niño, adulto, 3ª edad, élite, etc.).
- Especialidad deportiva (natación, ciclismo, voleibol, maratón, etc.)

Es frecuente observar futuras promesas que nunca llegan al máximo rendimiento, por
tener entrenadores que buscan "exprimir" al joven antes de tiempo, y no educadores que
pretendan una paulatina formación integral.
En efecto, según Torres (1996) "el entrenamiento no es una doma, sino un cambio premeditado
hacia la educación"; así, lo que se debe pretender es la formación de una persona madura en
todos los aspectos (hábitos, educación deportiva, conocimientos fisiológicos, etc) y no un
mero repetidor/ejecutor de las tareas encomendadas por el “instructor”.

2.- El desarrollo de la condición física
Todo entrenamiento deportivo contiene cuatro elementos básicos:
- Preparación de la condición física.
- Preparación de la técnica.
- Preparación de la táctica.
- Preparación psicológica.
Además, hemos de tener presente el entrenamiento “invisible” o preparación
biológica, entre los que se encuentran sueño, alimentación, farmacología, medidas higiénicas y
regenerativas (masaje, hidroterapia, ...).
Sin duda, la preparación de la condición física ocupa cada vez un lugar más
relevante en el entrenamiento deportivo (ya es habitual que todo deportista de cierto nivel
tenga su preparador físico). Algunos autores definen la condición física de la siguiente
manera:
Karpovic (1966) la define como una capacidad específica de llevar a cabo trabajos,
acompañados de esfuerzo muscular.
Según Clarke (1967), la condición física es "la capacidad de realizar un trabajo diario
con vigor y efectividad, retardando la llegada de la fatiga, realizándolo con el menor gasto
energético y evitando lesiones".
Legido (1971) la considera como el conjunto de cualidades o condiciones anatómicas,
fisiológicas y orgánicas que debe reunir una persona para realizar esfuerzos físicos, trabajo,
deportes, etc.
Grosser (1988) indica que la condición física en el deporte es la suma ponderada de
todas la cualidades motrices (corporales) importantes para el rendimiento y su realización a
través de los atributos de la personalidad (por ejemplo, la voluntad y la motivación).
García y col (1996) la enmarcan como una situación que permita estar a punto, bien
dispuesto o apto para lograr un fin relacionado con la constitución y naturaleza corporal. En
definitiva, sería la aptitud que tiene un sujeto en relación a su capacidad de movimiento.
Delgado y col (1997) entienden la condición física como un sumatorio de las
cualidades físicas particulares que posee una persona, y que vienen determinadas tanto por
predisposición genética como por influencia medio ambiental.
Según Porta (1988) este sumatorio vendría determinado por la interrelación de los
aspectos cuantitativos (capacidades motrices condicionantes o básicas, sustentadas por el
Sistema Cardiorespiratorio y Metabólico) y cualitativos del movimiento (capacidades
perceptivo-motrices o coordinativas, sustentadas por el Sistema Nervioso Central).
Incluye en el grupo de capacidades perceptivo-motrices a la coordinación, el equilibrio
y las percepciones. Mientras que denomina capacidades motrices condicionantes a la fuerza, la
resistencia, la velocidad y la flexibilidad o amplitud de movimiento. Por la yuxtaposición de
unas y otras, se obtienen las resultantes de agilidad y habilidad-destreza.
Las cualidades físicas básicas son predisposiciones fisiológicas innatas, medibles y
entrenables, que permiten el movimiento y el tono postural. Alvarez de Villar (1983) las define
como los factores que determinan la condición física de un individuo y que le orientan o
clasifican para la realización de una determinada actividad física, y posibilitan, mediante el
entrenamiento, que un sujeto desarrolle al máximo su potencial físico.
De este modo, para obtener un perfil del nivel de condición física habría que hacer
una valoración de sus componentes, para después proceder a la mejora y perfeccionamiento
de aquellos que deben ser objeto de entrenamiento. O sea, que podemos mejorar nuestra
condición física incrementando uno, varios o todos los sumandos-componentes (por ejemplo,
la fuerza y la resistencia pueden desarrollarse más fácilmente que la velocidad).
Las cuatro cualidades motrices básicas (fuerza, velocidad, resistencia y amplitud de
movimiento) actúan de forma yuxtapuesta, siendo sumandos de un todo integral que es el
sujeto, y se manifiestan en su totalidad en cualquier acción deportiva, con más o menos
influencia dependiendo de cada especialidad. Todo ello a pesar de los máximos exponentes de
Fuerza (halterófilo), Velocidad (sprinter), Resistencia (maratoniano) y Amplitud de
movimiento (gimnasta).
En definitiva, la preparación de la condición física está orientada al fortalecimiento de
órganos y sistemas, a la elevación de sus posibilidades funcionales y al desarrollo de las
cualidades físicas básicas y coordinativas.
De este modo, la condición física constituye el soporte de todo entrenamiento
deportivo, ya que no es posible imaginar un aprendizaje y la utilización de las distintas
técnicas o tácticas de competición, sin el desarrollo de la condición física.
En efecto, una persona con buenas aptitudes motrices aprende rápidamente la técnica
y la táctica deportiva; de ahí que cuanto mejor sea su capacidad física, mayor será su
rendimiento deportivo.
En este sentido, Schonholzer indica que si se conjugan la capacidad de ejecución
(aptitud) y la voluntad (concentración, motivación, deseo, predisposición, etc), de un
individuo sano (libre de enfermedades), puede resultar la plusmarca personal. Para el récord
absoluto es imprescindible la constitución genética (el ejemplo de Miguel Indurain ha sido
evidente) y que las circunstancias externas sean las adecuadas (medios, fortuna, etc).
Pero, la condición física, ¿para qué?. Podría ser para trabajar, para conservar la salud,
combatir en la guerra, para el deporte, la diversión, etc. Es evidente que según la finalidad que
se persigue el concepto y, sobre todo, el enfoque ha de ser diferente.
Así, los criterios que sobre aptitud física puede tener un jefe militar, un director de
empresa, un entrenador deportivo o un médico han de ser forzosamente distintos. Para unos
consiste en averiguar cuales son los mejores dotados, para emplearlos allí donde puedan rendir
más; para otros -como los educadores y médicos- lo que pretenden es averiguar si aquellos
individuos cuyo estado fisiológico es normal, pueden ser capaces de dedicarse, con éxito y sin
peligro para su salud, a tareas que exijan un mayor esfuerzo. Es decir, a unos les interesa la
selección de los mejores y a otros el mayor número de los que pueden ser mejores (Torres,
2000).

3.- Modelos de condición física

Tal como acabamos de comprobar, la condición física puede tener diferentes
significaciones, en función del contexto en el que se utilice. En la actualidad existe un
consenso en utilizar los términos condición física-salud y condición física-rendimiento,
entendiendo esta última como la aplicación de los trabajos de preparación física para el
rendimiento deportivo.
Delgado y col (1997) utilizan el término de condición física para el primero y
condición motriz para el segundo, diferenciándolos del siguiente modo: la condición física se
relaciona con un nivel de aptitud física que permite a la persona desenvolverse de forma
adecuada en su vida cotidiana sin padecer enfermedad, mientras que la condición motriz se
relaciona con un nivel de aptitud deportiva que permite al individuo conseguir un elevado
rendimiento en competición.

3.1.- Condición física salud (ámbito educativo y recreativo):
Un desarrollo adecuado de la condición física-salud, cuyo objetivo es la formación
básica de todo deportista, a través del acondicionamiento físico general, debería incluir y
valorar los siguientes aspectos:
- capacidad aeróbica.
- composición corporal.
- fuerza y resistencia muscular.
- amplitud de movimiento.
- capacidades coordinativas.
El desarrollo de estos componentes, que se especificará en próximos capítulos, está
asociado con el menor riesgo de padecer enfermedades hipocinéticas.
Hemos de tener presente que la aptitud física no siempre indica salud; enfermos
diabéticos, pulmonares o con dolencias cardiacas han logrado buenas marcas deportivas, es
decir, la condición patológica no limita el rendimiento del individuo bien entrenado.
En este sentido, el objetivo fundamental de este tipo de entrenamiento será conseguir:
- Un cuerpo libre de enfermedades
- Unos órganos desarrollados adecuadamente.
- Una mente libre de tensiones y preocupaciones.

3.2.- Condición física rendimiento (ámbito deportivo):
Está relacionada con la preparación física específica de deportistas.
Los factores de valoración motriz están en consonancia con la modalidad deportiva.
Estos son:
- Fuerza (máxima, reactiva, elástica, etc.).
- Resistencia muscular específica.
- Resistencia aeróbica, anaeróbica y específica.
- Capacidades psicomotrices enfocadas a la disciplina deportiva.
- Velocidad (desplazamiento, reacción, gestual, resistencia, etc.).
- Amplitud de movimiento en las articulaciones y grupos musculares implicados en la
actividad principal.
Con respecto a su relación con la salud, Kluemper señala que el deporte de
competición es el camino más rápido para llegar a la jubilación. Dicha afirmación podría ser
cierta en algunas modalidades deportivas, en las cuales la salud es un medio pero nunca un fin
(es bueno que el deportista no enferme para que pueda rendir más).
En la actualidad existe un debate abierto sobre la frontera entre lo saludable y lo
patológico del deporte, pudiéndose apreciar una “franja” o umbral de práctica física que
produce efectos saludables. Por debajo de dicha franja estaríamos en el sedentarismo
(posibilidad de enfermedad hipocinética), mientras que por encima de ella no sólo está el
deportista profesional sino muchos deportistas amateurs que entrenan a diario y con menos
control (médico, preparador físico, fisioterapeuta) que el profesional. En estos casos también
es cuestionable si esta práctica físico-deportiva sería saludable (más bien todo lo contrario)

4.- Medios a emplear para la mejora de la condición física.

Para la aplicación práctica del entrenamiento, es necesario tener claro los objetivos
pretendidos y las consecuencias fisiológicas de la utilización de los siguientes medios:
1. Desarrollo de la resistencia aeróbica:
- La carrera en sus diversas formas y sistemas.
- Toda la gama de los deportes complementarios al deporte específico.
- Natación, andar, bicicleta, esquí de fondo, piragua, baile, circuitos fisico-técnicos, etc.
Con niños deberíamos evitar utilizar siempre el mismo medio por el riesgo de
microtraumatismos repetidos que pueden favorecer la aparición de lesiones, aparte de la
monotonía, que conllevaría al abandono.
2. Desarrollo de la fuerza y resistencia muscular:
- Trabajo con el propio peso del cuerpo, por parejas, con aparatos de gimnasio, balones
medicinales, pesas, isometría, maquinas complejas (isocinéticas), etc.
Se debe ir aumentando la intensidad del esfuerzo en función de la carga a vencer y de la
complejidad del ejercicio, conforme avanza la madurez biológica del individuo.
3. Desarrollo de la fuerza rápida (potencia):
Los expuestos anteriormente pero realizados de forma explosiva, además de multisaltos,
multilanzamientos, cuestas, pliometría, etc.
4. Desarrollo de la velocidad.
4.1. Velocidad de reacción:
- Salidas en posiciones diversas, juegos reactivos con balones, elementos técnicos en
situaciones imprevistas, etc.
4.2. Frecuencia y velocidad gestual:
- Carreras con cambios de ritmo (cuesta abajo, tras móvil, etc).
- Ejercicios técnicos de gran rapidez de ejecución.
4.3. Impulsión y amplitud de zancada:
- Ejercicios de fuerza reactiva en tobillos (skipping, carreras en cuestas, etc).
- Subida de escaleras, saltos en todas sus modalidades, etc.
4.4. Velocidad-resistencia:
- Repeticiones sobre distancias cortas a gran velocidad y recuperaciones incompletas.
- Entrenamiento técnico específico con aciones continuadas, competiciones con
adaptación del reglamento, etc.
5. Desarrollo de la resistencia específica (anaeróbica):
- Series de 200 a 800 metros.
- Ejercicios técnicos en situaciones competitivas.
6. Desarrollo de la amplitud de movimiento:
- Ejercicios de estiramientos y de movilidad articular, de forma individual, parejas, etc.
- Utilizando otros elementos (cuerda, pica, espalderas, etc.).
- Métodos mixtos (Stretching, falicitación neuromuscular propioceptiva -PNF-, etc).
7. Desarrollo del equilibrio:
- Ejercicios de equilibrio estático y dinámico.
- Ejercicios dirigidos a educar la caída y control.
8. Desarrollo de la coordinación:
- Saltos con y sin aparatos.
- Trabajos con pelotas, aros, bancos y otros materiales.
Con la utilización y la combinación de estos medios se han ido creando los sistemas y
métodos de entrenamiento, para el desarrollo y perfeccionamiento de las cualidades físicas.
En el medio escolar y en el entrenamiento de base todos los medios deben tener un
importante componente lúdico, o sea, siempre se deben de basar en el JUEGO.

5. División de la preparación de la condición física.

Hay que distinguir entre:
- Preparación física general: entrenamiento fisiológico.
- Preparación física específica: entrenamiento deportivo.
5.1. Preparación física general.
Consiste en un progresivo aumento de la capacidad de trabajo, a través de un desarrollo
multilateral y armónico de todas las funciones, para lo cual hay que mejorar:
a) La capacidad de rendimiento muscular, tonificando la musculatura a través del
entrenamiento de fuerza y resistencia muscular (más masa muscular y menos tejido adiposo).
b) Capacidad de resistencia al esfuerzo, a través de la resistencia aeróbica; se obtiene un
corazón más fuerte, grande y voluminoso, y pulmones más capaces.
c) Amplitud de movimiento en todas las articulaciones, para evitar lesiones articulares y
musculares.
d) Cualidades psicomotrices (coordinación, percepción, equilibrio), para facilitar el aprendizaje
técnico.
En la consecución de estos objetivos tienen gran importancia las actividades globales,
ya que estos ejercicios generales suelen incidir en todos los eslabones del organismo, teniendo
un efecto sumatorio.
La preparación física general tiene lugar durante las edades de formación del jugador, y
en pretemporada de todo deportista.
El entrenador deberá detectar los puntos débiles que presenten sus deportistas para
aplicar ejercicios más localizados y específicos.
5.2. Preparación física específica
Grosser (1988) indica que "mientras la condición física general tiene que ver con un amplio
entrenamiento básico o con la formación y desarrollo continuo y armónico del sistema cardiovascular, la fuerza
muscular y la movilidad, constituyendo la base de casi todos los deportes, la condición física especial se limita al
desarrollo de las capacidades específicas de un deporte".
Así, está dirigida al fortalecimiento de los órganos y sistemas, a la elevación de sus
posibilidades funcionales y al desarrollo de las cualidades físicas en relación con las exigencias
del deporte practicado.
Es un entrenamiento que se realiza con vistas a conseguir unas condiciones óptimas
para poder afrontar la competición con plena garantía de éxito. Por ejemplo, en voleibol la
resistencia general se puede mejorar haciendo carrera continua, pero no así la resistencia
especial, que se ha de conseguir con trabajos específicos de cancha.
5.3. Diferencias entre los trabajos de preparación física general y específica.
Preparación física general Preparación física específica
- Resistencia orgánica, ADM genérica, - Según demandas de la especialidad
fuerza y resistencia muscular,
cap. psicomotrices
- Actúan muchos grupos musculares - Actúan grupos localizados
- Gran variedad de ejercicios - Ejercicios específicos
- Intensidad: poca o media - Intensidad: media y alta
- Volumen: alto - Volumen: medio
- Para principiantes. - Para iniciados
- Utilización en pretemporada - En periodo competitivo
Aproximadamente, podríamos considerar los siguientes porcentajes, según la edad:
Edad P.F.G. P.F.E.
8-10 100% 0%
11-13 90% 10%
14-15 70% 30%
16-17 50% 50%
18-19 30% 70%
+ 20 20% 80%
A partir de los 30-35 años se van invirtiendo paulatinamente los porcentajes.
6. Objetivos fisiológicos de la preparación física
Los siguientes beneficios se obtendrán siempre y cuando las cargas sean adecuadas en
frecuencia e intensidad, respecto a las condiciones físicas y edad de los individuos.
Dichos beneficios fisiológicos, como consecuencia del desarrollo de la condición
física, los dividiremos por sistemas y aparatos:
1. Locomotor.
2. Cardiovascular.
3. Respiratorio.
4. Metabólico
1. APARATO LOCOMOTOR.
a) A nivel óseo y articular.
b) Sobre el tejido muscular.
A) Tejido óseo y articular:
- Modifica su composición, favoreciendo una mayor mineralización y densidad ósea.
- Mayor vascularización, siendo menor el flujo durante la contracción muscular y mayor
durante la relajación.
- Modificaciones estructurales: a través de una mejor ordenación trabecular, el hueso podrá
soportar una mayor tensión.
- Favorece la osteoblastosis (células constructoras de hueso). Sin embargo, la falta de actividad
física lleva aparejada una pérdida significativa de masa ósea, como se demuestra en astronautas
tras varios meses en el espacio, o en el brazo no dominante de un tenista.
- Fortalecimiento de los componentes articulares (cartílago, ligamentos, tendones, etc), por lo
que se reduce el riesgo de lesiones articulares -esguinces, luxaciones, etc-.
- Una presión adecuada e intermitente sobre el cartílago de crecimiento, favorece su nutrición
y desarrollo. Sin embargo, un exceso de presión, por ejemplo en el caso de la utilización de
grandes sobrecargas (pesas) en edad infantil, provoca un freno en dicho crecimiento.
B) Tejido Muscular:
- Más fuerza y resistencia muscular. Dicha tonificación sirve de protección a las articulaciones
próximas, atenuando su vulnerabilidad y degeneración.
- Mejora la coordinación intra e intermuscular, lo que incide en una mayor destreza y
coordinación de movimientos (sincronización y efectividad), por lo que se favorecen los
aprendizajes técnicos.
. - Modifica su estructura, metabolismo y comportamiento funcional, en función del tipo de
entrenamiento (por ejemplo, el entrenamiento isométrico aumentará la fuerza pero tiene una
transferencia negativa hacia la velocidad).
- Hipertrofia muscular, por una mayor sección de las fibras entrenadas y por el reclutamiento
de fibras no desarrolladas.
- Mayor contenido de proteínas contráctiles y metabólicas, mientras se disminuye la grasa
intramuscular.
- Aumento de la actividad enzimática de la fibra, por lo que habrá una mayor rapidez de
utilización de los compuestos energéticos.
- Mayor elasticidad muscular, a través del entrenamiento de la amplitud de movimiento,
evitando de esta manera lesiones musculares.
- Aumento de la duración de la contracción (resistencia muscular), soportando mejor la fatiga
consecuente de la acumulación de ácido láctico.
- Aumento de la síntesis de albúminas (proteína muscular que se "desintegra" con el
entrenamiento y se recupera a través de la alimentación).
- Aumento de la capilarización, lo que lleva consigo un mayor suministro de oxígeno y
nutrientes energéticos, y una mayor diferencia arterio-venosa de oxígeno, con la consiguiente
mejora del VO2 max.
- Mayor mineralización muscular (Na, K, Mg y Fe) y aumento de la cantidad de mioglobina
(proteína que suministra oxígeno a la mitocondria).
. - Aumento del número y tamaño de las mitocondrias, por lo que crece la posibilidad de
almacenamiento de ATP y PC, y se mejora la "respiración interna".
- Aumento de los depósitos de glucógeno, por lo que mejora el rendimiento energético.
- Mejora la transmisión del impulso nervioso a la unidad motora.
- Aumenta la fuerza de los tendones (tejido conectivo "fibroso denso"), lo que no ocurre con
la toma de anabolizantes esteroideos -doping-, que mejora la fuerza muscular pero no la
tendinosa, acrecentando el riesgo de lesión a dicho nivel.
2. SISTEMA CARDIOVASCULAR:
La respuesta cardiovascular al ejercicio (más aporte de oxígeno al músculo) es controlada
por factores endocrinos y nerviosos, a través de los cuales se produce una "descarga simpática
en masa", provocando un mayor bombeo sanguíneo y una vasoconstricción periférica, lo que
conlleva una redistribución del flujo hacia los lugares activos.
Entre las consecuencias fisiológicas del entrenamiento, podemos destacar las siguientes:
- Aumento de la masa muscular del corazón (miocardio) y mayor cavidad cardiaca, lo
que provoca un mayor volumen sistólico, pasando en reposo de 70-90 ml
(sedentarios) a 100-120 ml (deportistas), y en esfuerzo de 160-180 ml (sedentarios)
a 200-220 ml (entrenados).
- Disminución de la Fc en reposo y en ejercicio (bradicardia). En reposo, de 70-80
p/m en sedentarios a menos de 50-60 p/m en entrenados.
- Ello conduce a un mayor volumen por minuto (Vmin = Vsist x Fc), pasando de 3-
5 l/m a 6-8 l/m en reposo, mientras que en actividad se pasa de 15-20 l/m a 35-40
l/m.
- Aumento del número de glóbulos rojos (los hematíes pueden pasar de 4´5-5
millones en no entrenados a 6 millones en deportistas).
- Más mitocondrias, mioglobina y riego del miocardio, lo que favorece una mayor
captación de oxígeno.
- Aumenta la hemoglobina y el valor hematocrito, lo que favorece una mayor
cantidad de oxígeno disuelto en sangre.
- Mayor eliminación de los productos de desecho, por una mejora del retorno
venoso, evitando, de esta manera, el estancamiento sanguíneo y el deterioro de las
válvulas venosas.
- Recuperación más rápida de la Fc, tensión y Vmin tras el ejercicio.
- Disminuyen las resistencias periféricas (menor rigidez y más elasticidad vascular,
lo que favorece una regulación de la tensión arterial).
- Mayor capacidad defensiva del organismo por aumento del número de leucocitos
y linfocitos.
- Mejora la circulación periférica, debido a la puesta en funcionamiento de capilares
latentes.
Es imprescindible considerar, tal como muestra la figura, que el entrenamiento aeróbico
favorece el crecimiento en volumen del corazón, mientras el entrenamiento anaeróbico
favorece la hipertrofia de sus paredes.
3. SISTEMA RESPIRATORIO:
- Mayor fuerza de contracción de los músculos respiratorios inspiratorios (diafragma e
intercostales externos) y espiratorios (abdominales e intercostales internos,
fundamentalmente).
- Mayor profundización de la respiración, por una mejor utilización del diafragma.
- Mayor elasticidad pulmonar.
- Todo lo anterior conduce a un mayor volumen espiratorio máximo por segundo (VEMS) y
una mayor capacidad vital, pasando de 3´5-4 l en sedentarios, a más de 5-6 l en entrenados.
- Menor número de respiraciones por minuto (de 14-16 en sedentarios a 6-8 en entrenados).
- Mejora en la difusión del oxígeno de los alvéolos a los capilares, ya que aumenta la superficie
de contacto y su permeabilidad, provocando un mejor trabajo respiratorio, con menos gasto
energético.
- Mayor economía en la ventilación, ya que es menor la cantidad de oxígeno que se queda en el
espacio muerto de las vías respiratorias.
- Mayor resistencia de los músculos respiratorios, evitando la presión torácica que tras un
ejercicio intenso presentan las personas no entrenadas.
4. A NIVEL METABÓLICO:
- Mantenimiento de los niveles de glucosa durante el ejercicio intenso, provocando una mejor
tolerancia y disminuyendo la producción de insulina.
- Favorece el metabolismo graso, dificultando el almacenamiento de grasa y facilitando su
movilización y utilización energética.
- Aumenta el VO2 max, evitando el descenso rápido de los sedentarios con la edad.
- Aumenta indirectamente la expectativa de vida.
- Aumenta el funcionamiento de los órganos desintoxicadores (riñón, hígado, piel, etc.).
- Aumentan las reservas alcalinas, que neutralizan la acidosis provocada por el ejercicio
intenso.
- Aumenta la HDL Colesterol (lipoproteína de alta densidad), y disminuye la LDL Colesterol y
el colesterol total, por lo que se reduce el riesgo de arteriosclerosis e hiperlipidemia.
7.- Beneficios psicológicos de la práctica físico-deportiva
Cualquier persona que habitualmente practica actividad física conoce el sentimiento de
bienestar que le acompaña a su terminación. Muchos psiquiatras y psicólogos han llamado la
atención del efecto euforizante o antidepresivo del ejercicio, tanto en personas estables como
en los enfermos (cerca del 40% de los españoles sufren, durante su vida, trastornos
psicológicos relevantes, cifra que podría disminuirse considerablemente con la generalización
de la actividad física).
De este modo, independientemente de otros beneficios de carácter social, cultural,
económico, etc., a nivel psicológico se producen lo siguientes efectos (D’Amours, 1988; Sallis,
1994; Calfas y Taylor, 1994; Marcos Becerro, 1989, 1994):
􀂃 Aumenta: autoestima, entusiasmo, bienestar percibido, confianza, estabilidad,
humor, imagen corporal, estado de ánimo, etc.,
􀂃 Disminuye: ansiedad, depresión, estrés, tensión, hostilidad, insomnio, etc.
Además, el orgullo de tener un cuerpo "bonito" produce un bienestar psíquico en el
joven, ya que la sociedad actual admira el aspecto físico de la persona.
A nivel psicosocial, es evidente que el deporte favorece la formación del carácter y
la integración en la sociedad del niño y adolescente, ya que, en la mayoría de los casos,
aumenta los vínculos sociales y favorece la superación, la cooperación, la decisión, el coraje,
etc. (Cagigal,• 1996).
Así, cumple con objetivos socializadores y educativos, desarrollando valores y
actitudes, tan necesarios en la sociedad actual (Sánchez Bañuelos, 1998). Además, actúa de
forma indirecta en la modificación de determinados comportamientos relacionados con la
salud, como el tabaquismo y alcoholismo (Cantera, 1997; Casimiro, 1999), o, incluso, en
prevención de comportamientos delictivos.
• Nota de autor: Recopilación de sus obras selectas.
En efecto, D’Amours (1988) indica que la actividad física en niños reduce
comportamientos agresivos y de disturbio, por favorecer su autoimagen y disminuir su estrés.
En definitiva, la práctica deportiva, desde el punto de vista individual, facilita la
adaptación al esfuerzo, estimula el deseo de superación, equilibra las capacidades físicas y
psíquicas, y ejerce una influencia positiva en la lucha contra el alcohol, el tabaco y otras drogas.
En su forma colectiva, induce al contacto humano y con el medio natural, mejora las
relaciones inter-personales, aceptación de reglas, etc. Por todo ello, esta práctica colectiva
favorece la educación de valores tan importantes en nuestra sociedad como la tolerancia, la
cooperación, el respeto, la solidaridad, la atención a la diversidad, la coeducación, etc.

EVALUACIÓN DE LA CONDICIÓN FÍSICA-SALUD (CFS) EN NIÑOS Y ADULTOS

. EVALUACIÓN DE LA CONDICIÓN FÍSICA-SALUD (CFS) EN NIÑOS Y ADULTOS

“Ciencia sin conciencia no es más que la ruina del alma”
(Rabelais, en Migal, 1996)

1.- Introducción

La rápida evolución del deporte ha obligado a un control de la evolución de las
cualidades físicas y del estado en que se encuentran los sujetos en cada momento. Esta
circunstancia ha conllevado la aparición de baterías de tests fisico-motores y técnicos, que en
principio tuvieron su aplicación en el ámbito militar, pero que posteriormente se ha trasladado
al campo educativo y del entrenamiento deportivo (Linares, 1992).

Considerando la evaluación como “el proceso de conferir significado a las mediciones,
juzgándolas en referencia a criterios o a normas estandarizadas”, los seis propósitos generales de la
evaluación por medio de tests de condición física, según Prat (1987) son los siguientes:

1. Situar a los alumnos de acuerdo a su habilidad motriz.
2. Diagnóstico de deficiencias de los alumnos, de modo que pueda acometerse algún trabajo
que las remedie.
3. Evaluación del aprendizaje para determinar hasta qué punto el alumno ha alcanzado los
objetivos operativos.
4. Predecir el logro del estudiante en actividades futuras.
5. Comparar los programas de enseñanza entre diferentes escuelas.
6. Motivar a los alumnos para alcanzar niveles superiores de rendimiento.

2.- Valoración de la CFS en edad escolar

Son múltiples las pruebas utilizadas para valorar la condición física;
destacamos aquellas que componen la batería EUROFIT, por ser ésta la más
utilizada a nivel europeo. Sin embargo, esta batería ha sido objeto de numerosas
revisiones y cambios en algunas de sus pruebas, por lo que consideramos de interés
ver si realmente éstas son válidas para medir aquellos factores de la condición física
para los cuales fueron creadas. Así, nuestro objetivo es precisamente analizar cada
una de las pruebas para poder apreciar la posible interferencia de otros factores que
podrían contaminar la propia evaluación de la condición física.

Las 3 grandes razones para la creación de Eurofit fueron:

1. La aptitud física es un importante componente de la salud y de la E.F., pudiendo
ayudar al niño a tomar conciencia y adoptar una actitud positiva con su cuerpo, y
aumentar su motivación para mejorar su forma física. Además, se pueden poner
de manifiesto problemas de salud, y adoptar las medidas necesarias.
2. La evaluación de la aptitud física es útil para educadores y niños. Los tests son de
fácil ejecución y están concebidos en función del marco moral de la escuela,
permitiendo la comparación internacional sobre bases científicas.
3. Es un medio pedagógico, no siendo responsabilidad exclusiva del profesorado,
sino de todos aquellos que pretendan promover la salud, la E.F. y el deporte.

La batería Eurofit, inspirada en los principios del “Deporte para todos”, es fruto de
diferentes seminarios (París, 1978; Birmingham, 1980; Lovaina, 1981; Olimpia, 1982; y
Formia, 1986), llevados a cabo por los directores de los Institutos de investigación en materia
de deporte de los 22 países del Consejo de Europa, y cuyo objetivo era la evaluación de la
aptitud física en los escolares europeos; así, uno de sus principales objetivos es ayudar a medirla
en relación con la salud (Ministerio de Educación y Ciencia, 1992; Fernández Pastor, 1992). Los
tests, que se aplicaron a más de 50000 alumnos europeos, quedaron definitivos y validados en
Mayo de 1986, en Formia.

El Comité de Ministros de los estados miembros del Consejo de Europa (1987),
considerando que la aptitud física es un importante componente de la E.F. y de la salud,
plantea que es de suma utilidad su medición precisa y fiable, como base o punto de partida
para la elaboración de líneas políticas concernientes a la infancia, salud, alimentación, E.F. y
deporte.

Dicho Comité, recomienda a los Gobiernos de sus Estados miembros, que adopten
dicha batería para evaluar la aptitud física a los escolares desde 6-7 años hasta 18 años, así
como recopilen los datos útiles para establecer una mejor relación entre las políticas relativas a
la E.F., el deporte, la salud y la educación para la salud, ya que todas ellas emplean las mismas
herramientas y hablan el mismo idioma.
Las pruebas que componen dicha batería, conjuntamente con su protocolo, aparecen
en los siguientes esquemas (Torres, 1996):









2.1.- Análisis general de la batería Eurofit, desde el punto de vista de la salud

La realización de tests físicos está sujeta a controversia (Torres, 1998). Tal vez
debería pensarse en evaluar el proceso (actividad física) en lugar del producto únicamente
(condición física), ya que se puede reducir a una simple acepción biologista o mecanicista
concebida en un compartimento estanco, puesto que se olvida el carácter holístico de la
salud, en la que intervienen aspectos psicológicos, sociales, personales y contextuales
(Devís y Peiró, 1993).
La valoración de la condición física desde un enfoque de salud requiere la
utilización de una serie de test que cubran las carencias de los que se utilizan en la
actualidad, aunque hay que utilizar los test adecuadamente ya que, en ocasiones, puede ser
psicológicamente negativo el demostrar ante los demás tu aptitud física (por ejemplo, en
niños con gorditos pero con una extraordinaria voluntad).
Los componentes vinculados a la salud (resistencia orgánica, fuerza y resistencia
muscular, flexibilidad o amplitud de movimiento y composición corporal) tienen un interés
suplementario con respecto al resto de cualidades físicas, ya que también son elementos
esenciales en la aptitud física relacionada con el rendimiento.

Es indudable que existen paradojas en esta cuestión (relación batería Eurofit-salud)
como acertadamente señalan Seefeldt y Vogel (1989):

􀂾 Se pretende valorar la salud relacionada con la condición física sin ofrecer
indicadores directos del estado de salud (presión sanguínea, respuesta cardíaca,
lípidos en sangre, etc.)
􀂾 Por una parte, se enfatiza un comportamiento saludable de los alumnos pero, por
otra, se les anima a realizar tests que pueden implicar violaciones de una conducta
saludable.
􀂾 No existe la evidencia científica para relacionar los niveles de los distintos
componentes de la salud en los niños/as con su estado de salud cuando sean
adultos.
􀂾 No se da la evidencia necesaria que nos indique que alcanzando un determinado
nivel en los tests, se obtengan aquellos beneficios saludables con los que se
pretende que estén asociados.
􀂾 No se demuestra que las mejoras alcanzadas en la batería de tests tengan mejoras
en el estado de salud de los niños y jóvenes, por lo que una mejor condición física
no supone obligatoriamente una mejor salud.
Otros problemas, señalados por Fox y Biddle (1986), son:
◊ Gran influencia del factor genético en la puntuación de los tests.
◊ Posibles cambios debidos a las condiciones de realización.
◊ Variación motivacional de los sujetos.
◊ Habilidad específica que puede desarrollarse haciéndolos.

Los especialistas en la promoción de la salud han incorporado con frecuencia
pruebas basadas en el rendimiento (Rodríguez, 1998). Por esta razón, es necesario
investigar acerca de estos test que existen para valorar la condición física, con objeto de
buscar nuevos test que sustituyan a gran parte de los actuales, los cuales no logran el
objetivo pretendido, y pueden ser incluso nocivos para la salud.
Este análisis debe abordarse desde un punto de vista educativo y, sobre todo, desde
la óptica de la salud osteoarticular, puesto que muchos de estos test se encuentran
desaconsejados desde la perspectiva de la clasificación de Acciones Articulares
Contraindicadas descrita por López Miñarro (2000).

En este sentido, analizaremos algunos test incluidos en la batería:

A.- Hiperflexión de tronco (seat and reach)
Si se observa a un sujeto que desde sedestación con ambas piernas extendidas
realiza una flexión hacia delante y con sus manos llega sobradamente con los dedos de las
manos hasta los pies, se diría que tiene una buena amplitud de movimiento. Pero si se
observa su tronco y se ve una gran curvatura dorsal, entonces hay que pensar que sus
músculos isquiosurales son cortos y que la gran amplitud que logra es por medio de la
elasticidad de sus músculos erectores de la columna vertebral. Éste es un mal síntoma
porque, si automatiza este movimiento, acabará por ejecutarlo permanentemente y estará
sobrecargando excesivamente su columna dorsal y lumbar.
Los efectos nocivos de la hiperflexión de tronco, referidos en la literatura científica,
se resumen en los siguientes 1:
􀂾 Favorece la cifosis al intentar aumentar el recorrido articular con la lógica
sobrecarga a nivel de cuerpos y discos intervertebrales. En esta acción se crea
una palanca cuyo brazo de resistencia es mayor que el de potencia, y va en
aumento a medida que aumentan los grados de flexión.
􀂾 Ejerce gran presión en las vértebras y ligamentos lumbares, especialmente el
longitudinal común posterior.
􀂾 Los isquiosurales al ser biarticulares, en esta posición, cuando las rodillas están
extendidas, quedan tirantes y pueden exagerar la retroversión pélvica. Así se
compromete en exceso la zona lumbar, puesto que está totalmente cifosada y
en posición de gran riesgo de protusión del disco intervertebral L4-L5 y L5-
Sacro hacia la parte posterior del anillo que lo envuelve.
A.1. Alternativas para el test de flexión de tronco: Test de elevación de pierna recta
o extendida (EPR).

1 Estas indicaciones están expuestas en el libro de Casimiro (2000): Educación para la salud,
actividad física y estilo de vida, las cuales van a ser publicadas por López Miñarro, Tercedor,
Casimiro y Delgado en una próxima publicación (en prensa)
Siguiendo a Cailliet (1990) habría que recomendar los test unilaterales de los
isquiosurales, porque en aquellas personas con isquiosurales tensos y cortos, se crea menos
presión sobre la columna vertebral que los bilaterales. El trabajo de elasticidad de estos
grupos musculares hay que realizarlo disponiendo de forma correcta la pelvis y evitando
una excesiva inversión del raquis lumbar (cifosis lumbar) (Santonja, 1997).
Este test se realiza de la siguiente manera. Tendido sobre una colchoneta, con la
rodilla en extensión se le realiza una flexión de la cadera de manera lenta y progresiva, hasta
que el explorado manifiesta tensión dolorosa y se aprecie una basculación de la pelvis,
midiendo en grados el ángulo existente entre el miembro y la horizontal. Esta medición se
lleva a cabo en ambas caderas por separado, comprobando que el miembro no explorado
permanezca con la rodilla en extensión y en contacto con la superficie de exploración
(Ferrer y cols., 1994; Gómez y cols., 1996).
La sistemática es esencial, debiendo prestar atención a: pierna contralateral en
extensión completa y pegada a la superficie; evitar que se produzca la flexión en la rodilla
de la pierna explorada; no debe existir extensión de la cadera, ni basculación pélvica, ni
inversión del raquis lumbar (Ferrer y cols., 1994).
Es conveniente la colaboración de otra persona que se ocupe de sujetar con sus
manos la pelvis contra la superficie donde se realiza el test.
Así, éste es el mejor test de valoración de la elasticidad isquiosural por ser fácil,
cómodo y de rápida realización, presentando un menor coeficiente de variación en sus
medidas, y una mayor correlación entre sí y con los demás test, siempre que se siga una
metódica cuidadosa (Ferrer y cols., 1994).

B.- Tradicional ejercicio de fuerza abdominal

El ejercicio de Sit-up es el más prescrito universalmente y frecuentemente utilizado
para el fortalecimiento abdominal y como test de valoración de la fuerza abdominal.
Los músculos abdominales tienen un margen de acción muy limitado porque sólo
son los protagonistas de un movimiento de enrollamiento de 30 grados de amplitud. Así,
en una incorporación o flexión de tronco, sólo en el recorrido inicial existe un trabajo
agonista de los abdominales (si se ejecuta un correcto movimiento de enrollamiento), y
durante el resto del movimiento se registran mayores valores electromiográficos que
corresponden a un trabajo agonista del psoas ilíaco y recto anterior del cuádriceps, puesto
que éstos son agonistas principales del movimiento de la articulación coxofemoral.
Cuando esto ocurre las vértebras inmediatamente encima y debajo de la inserción
del músculo Psoas se cizallan y, a medio plazo, puede afectar a las estructuras lumbares
implicadas y provocar dolores en la columna lumbar por causa de una degeneración del
disco intervertebral.
Además, a la hora de realizar el test de abdominales, hay una serie de circunstancias
que se plantean en su descripción y que deberían ser controladas, pues son factores de
riesgo importantes:
Manos detrás de la cabeza.
Muchas personas cuando realizan ejercicios abdominales con las manos
entrelazadas en la cabeza, impulsan por medio de un fuerte tirón de los brazos facilitando
con ello la elevación del tronco y aumentando la velocidad en la fase inicial del
movimiento, que es donde el momento de resistencia es más elevado. Esta acción de tirón
espontáneo con los brazos y consecuentemente un adelantamiento de los codos, causa una
hiperflexión cervical que genera diversas alteraciones sobre estructuras discales,
ligamentosas, etc.
Por tanto, las manos deben colocarse en una posición en la cual ni asistan el
movimiento ni ayuden a completarlo, evitando cualquier acción balística de los brazos
durante el movimiento, tal como aparece en la siguiente figura: (López, 2000).
Pies fijados o sujetos.
Este ejercicio ve magnificado su efecto nocivo si los pies se encuentran sujetos.
Esto se debe a que permite hacer mayor palanca al psoas ilíaco y recto anterior del
cuádriceps, mejorando su eficacia funcional, aumentando la hiperextensión lumbar y, por
tanto, elevando el nivel de estrés sobre la zona lumbar.
Resulta curioso observar a ciertos individuos que pueden realizar un elevado
número de repeticiones del Sit-ups con los pies sujetos, pero cuando no se les fijan éstos y
se realiza el movimiento correcto de enrollamiento, no llegan a realizar tantas repeticiones.
Ésto indica que los flexores de cadera son los principales agonistas y que los abdominales
intervienen muy poco.
Los ejercicios de elevación de tronco con los pies sin fijar permiten una actividad
abdominal más efectiva y no generan el incremento del estrés lumbar por anteversión
pélvica, de los ejercicios con pies fijos.
Otra consideración destacable es que, como objetivo principal, se plantea hacer el
mayor número de repeticiones posibles, lo que genera una gran explosividad en la
ejecución. Se incide mucho más en la variable cantidad y no se atiende a la calidad del
movimiento. Por dicho motivo, el descenso debe realizarse a gran velocidad, por lo que
existe actividad muscular concéntrica (musculatura lumbar) en la fase de vuelta a la
posición inicial y se crea la posibilidad de un gran choque contra la colchoneta al volver a la
posición inicial.
B.1.- Alternativas al test de abdominales tradicional.
Hay otro ejercicio que como test de valoración abdominal es mucho más efectivo y
se puede usar con facilidad. Se trata del enrollamiento parcial o curl, en el que sólo se
levantan las escápulas del suelo, ejercicio que resulta adecuado y efectivo para la
musculatura abdominal.
Las diferencias de patrón de actividad entre los ejercicios de Sit-up versus
enrollamientos tiene su justificación mecánica en la existencia de flexión de cadera durante
el sit-ups y su ausencia en el enrollamiento, tal como constató el estudio de Monfort y cols.
(1997).
Así pues, la flexión parcial (enrollamiento) debe sustituir a la completa (Michler y
Grass, 1991) porque se ha demostrado que este ejercicio utiliza los músculos abdominales
de forma más efectiva (Godfrey y cols., 1977; Gutin y Lipetz, 1971; Mutoh y cols., 1981
citados por Sharpe y cols., 1988) en lo que se refiere a sumación de unidades motoras y,
además, disminuye la acción nociva de los flexores de cadera (Howley y Franks, 1995).
El gran problema de este test alternativo radica en su estandarización, ya que
conseguir que los ejecutantes realicen el movimiento correcto de enrollamiento de 30
grados resulta muy difícil. Para solucionar este problema se han realizado diferentes
propuestas que, tras ser llevadas a cabo, han mostrado una gran validez.
La de mayor aplicación es el test de abdominales modificado por Robertson y
Magnudottir (1987) y que recogen también Rodríguez y cols. (1998), que se ha desarrollado
como alternativa para medir la resistencia abdominal.
Posición inicial: con el sujeto sobre la colchoneta en posición supina, y con las
rodillas en flexión de 90 grados. Plantas de los pies y la cabeza tocando la colchoneta. Los
miembros superiores extendidos a los lados del cuerpo con las palmas de las manos en
contacto con la colchoneta. La punta del dedo índice de cada mano se hace coincidir con el
borde de la cinta adhesiva más próxima a la cabeza.
Desarrollo: La prueba se inicia levantando la cabeza y a continuación la parte
superior de la espalda, encorvando el tronco y al mismo tiempo, deslizando los dedos sobre
la cinta adhesiva, desde el extremo proximal hasta el distal (Foto 11). En ese momento, el
examinado vuelve a la posición inicial, deslizando los dedos en sentido contrario (8
centímetros); este movimiento de encorvamiento se repite 25 veces por minuto, siguiendo
el ritmo indicado por un metrónomo, fijado a 50 señales por minuto que indica las
sucesivas posiciones, inicial y final, de cada ciclo de movimiento. La prueba finaliza cuando
el examinado no pueda continuar, no realice correctamente el ejercicio (fatiga evidente) o
llegue a completar 75 repeticiones (3 minutos).
Además, tratándose de una musculatura tónica, parece adecuado que la prueba deba
realizarse a un ritmo lento, de manera que no prevalezcan la contracción fásica y la
expresión de la fuerza explosiva sobre la fuerza resistencia (Rodríguez y cols., 1998).
Por otro lado, la técnica de deslizamiento sobre la colchoneta permite adaptar la
distancia de recorrido a las características de cada sujeto o población (Rodríguez y cols.,
1998).
En cuanto al resto de pruebas de la batería Eurofit que pretenden medir la resistencia
muscular (flexión mantenida de brazos y dinamometría manual), si bien nos parecen
adecuadas desde la perspectiva saludable, hemos de tener presentes algunas consideraciones:
C. Dinamometría manual.
La principal dificultad radica en la disponibilidad económica de los centros educativos
para disponer del material adecuado y validado para la realización de dicha prueba.
D. Suspensión con flexión de brazos.
Con respecto a esta prueba, que pretende valorar la resistencia muscular, debemos
plantearnos:
􀂾 La dificultad para homogeneizar, según el protocolo, las dimensiones de la barra,
fundamentalmente el grosor y el rozamiento, con el fin de la comparación de resultados
con otras investigaciones.
􀂾 La dificultad que conlleva el elevar al individuo hasta la posición inicial de partida, con la
barbilla por encima de la barra.
􀂾 Por último, ¿podemos valorar la cualidad resistencia muscular con una prueba que
implica, por su elevada intensidad, una duración muy corta?.
E.- Course navette de resistencia.
En cuanto a la valoración de la resistencia cardiorrespiratoria, a través de la prueba de
Course – Navette, el objetivo pretendido es medir, de forma ética y no invasiva, la potencia
aeróbica, es decir la capacidad de realizar una actividad física continuada en la que el
principal factor limitante es la falta de oxígeno. Es el parámetro más importante y
directamente relacionado con la prevención de enfermedades cardiovasculares, por lo que
es de vital importancia desarrollarla y evaluarla en la infancia, ya que dicha etapa es el mejor
momento de la vida para comenzar a desarrollar una buena condición aeróbica (Martín,
citado por Hahn, 1988).
En esta prueba nos enfrentamos a un problema de ritmo. Parece indispensable que el
profesor ejecute la prueba junto a los niños, indicándoles que corran junto a él, no delante ni
atrasados, ya que si no es así se puede caer en el error de convertir el test en una sucesión de
esfuerzos intensos interválicos.
Otra sugerencia es que la excesiva duración relativa de cada uno de los periodos para
estas edades hace que los resultados, probablemente, no discriminen la diferencia real de
rendimiento entre los sujetos; pensamos que se debería indicar en la cinta sonora no
solamente los periodos y sus medias partes, sino también las divisiones inferiores de los
mismos.
La principal objeción a este test parte del protocolo, donde indica que se debe realizar
la prueba sin calzado (descalzo), con los microtraumatismos que ello conlleva en el talón,
fundamentalmente en el calcáneo.
Sería conveniente, si es posible, realizar dicho test con un medidor de la frecuencia
cardíaca (pulsómetro), para comprobar las modificaciones del ritmo cardíaco durante el
esfuerzo y su posterior recuperación. De esta forma, se comprueba la respuesta cardiovascular
del niño y joven ante el ejercicio, que ha sido menos estudiada que en los adultos (Navarro y
Rico, 1998).
Así, además de los fines agonísticos o de rendimiento, el control de la frecuencia
cardiaca durante la ejecución de la actividad física o, en nuestro caso, en una prueba de
esfuerzo continua puede predecir alguna anomalía cardiaca. Como ejemplo de esta relación
con la salud, presentamos el gráfico de las modificaciones de la frecuencia cardiaca en un
estudiante de 4º de ESO (Casimiro, 1999):
Estos picos de frecuencia cardiaca son más propios de actividades interválicas o con
cambios de ritmo, pero no en una actividad continuada y con incremento progresivo de la
intensidad, como en la prueba de Course Navette, por lo que, en este caso, fue puesto en
conocimiento del profesor de E.F. de dicho escolar, para que éste aconsejara a sus padres
sobre una necesaria visita al médico especialista.
40
60
80
100
120
140
160
180
20R0 C / ppm
00:00:00
00:05:00
00:10:00
00:15:00
Como alternativa más saludable proponemos el test de 2 km andando, donde las
únicas variables que se controlan son la frecuencia cardiaca final y el tiempo empleado en
recorrer dicha distancia (Volkov, 2000).
Este test, que se utiliza frecuentemente en el Noreste de Europa, fundamentalmente
en Finlandia, se debería incluir como el test de campo más idóneo para la evaluación aeróbica.
En definitiva, ¿por qué realizar la batería Eurofit, si desde el punto de vista de la salud
son discutibles algunos tests y protocolos?. Hasta ahora la respuesta ha sido clara: porque ya
está validada y disponemos de datos a nivel internacional que nos permite establecer
referencias, pero pensamos que deben ser modificadas algunas de las pruebas a corto plazo, ya
que existen evidencias científicas que demuestran la carencia de promocionar y educar para la
salud con la utilización de los test analizados.
Además, nuestra experiencia práctica nos ha desvelado la problemática de algunas de
sus pruebas, y de la batería en su conjunto, necesitándose en cualquier caso de estudios que
continúen con la adecuación de la batería de forma que ésta mida fundamentalmente los
factores que pretende, sin que se vean contaminados por otros factores, diversas condiciones
de realización, características individuales, etc. que puedan distorsionar lo que realmente
pretendemos valorar.
El Consejo de Europa aboga por estas "...modificaciones a la luz de nuevos conocimientos o de
la experiencia adquirida", y es precisamente ésta la que pretendemos sea nuestra aportación.
3.- Resultados de condición física-salud en población escolar: a propósito de un
estudio
En este apartado se va a hacer un resumen de los principales resultados de una tesis
doctoral realizada sobre el estilo de vida y condición física-salud en población escolar, cuyo
título es: “Comparación, evolución y relación de hábitos saludables y nivel de
condición física-salud en escolares, al finalizar los estudios de Educación Primaria (12
años) y de Educación Secundaria Obligatoria (16 años)” (Casimiro, 1999).
Para poder interpretar y comparar correctamente dichos resultados se hace
imprescindible conocer a grandes rasgos los principales aspectos metodológicos de dicha
investigación, que se pueden resumir en los siguientes:
Se trata de un estudio transversal, descriptivo y con análisis correlacional entre
diferentes variables. Este tipo de diseños Beunen y col. (1980), lo denominan tratamiento crosssectional,
ya que permite realizar simultáneamente un estudio transversal y un análisis
longitudinal, al comparar las variables en dos edades diferentes.
Son dos las poblaciones objeto de estudio: la primera está compuesta por el alumnado
que cursa el último año de Primaria (6º), y la segunda está compuesta por el alumnado que
cursa el último año de Secundaria (4º de ESO), en los diferentes centros públicos, privados y
concertados pertenecientes a Almería capital, durante el curso 1997/1998. Los tests se han
aplicado a 775 sujetos, que han sido escogidos al azar entre el total de la población
escolarizada.
Los resultados más relevantes con respecto a la condición física son los siguientes:
􀂾 Los chicos presentan mejores resultados que las chicas en todas las pruebas de fuerza
muscular (abdominales en 30”, flexión mantenida de brazos y dinamometría manual),
resistencia aeróbica (course-navette) y espirometría (capacidad vital), en ambos niveles
educativos. En el paso de un nivel educativo a otro, se produce una mayor evolución,
en el rendimiento de dichas pruebas, en el sexo masculino con respecto al femenino,
lo que confirma un mayor incremento del sedentarismo en las chicas con respecto a
los chicos. En la flexibilidad, sin embargo, ocurre lo contrario, es decir las chicas de
ambos cursos son más flexibles. Del mismo modo, dicha capacidad aumenta con la
edad.
􀂾 La frecuencia cardiaca en reposo se mantiene constante en los varones de ambos
niveles educativos y, sin embargo, aumenta en el caso de las chicas. Por otra parte, los
estudiantes de Secundaria manifiestan un peor Índice de recuperación cardiaca (IRC).
􀂾 La práctica de actividad física continuada conduce a una mejora de la condición física
aeróbica, determinada a través del VO2 max.
􀂾 Los sujetos más activos presentan una mejor adaptación cardiorrespiratoria (mejores
resultados en potencia aeróbica, capacidad vital e Índice de recuperación cardiaca) y
muscular (mejor rendimiento en las pruebas de fuerza, y mayor componente
mesomorfo). Sin embargo, la flexibilidad se deteriora con dicha adaptación.
􀂾 Los sujetos que presentan mayor acumulación de grasa en el tejido adiposo obtienen
peores registros en las pruebas de fuerza y resistencia. Sin embargo, no afecta nada la
composición corporal en las modificaciones cardiacas durante el esfuerzo y su
recuperación.
4.- Valoración de la CFS en adultos
Cuando una persona adulta se somete a la realización de programas de actividad
física puede tener problemas de salud "graves" (deben seguirse las instrucciones médicas),
leves (trabajar en función de sus necesidades) o no tener ningún problema aparente (actuar
en función de sus intereses personales).
Así, deberemos evaluar el nivel de fitness de partida y un control de salud previo a
ésta, y tomar decisiones a partir de los resultados obtenidos. Los propósitos de dicha
valoración son:
- Informar y orientar sobre puntos fuertes y débiles.
- Confeccionar un programa progresivo personalizado.
- Motivar a los participantes estableciendo unos objetivos razonables y accesibles en
función de su nivel de fitness.
- Obtener datos sobre el progreso y el proceso.
El profesor debe saber interpretar los datos obtenidos, evitando las comparaciones
con los demás sino el progreso propio, y proponer recomendaciones específicas para el
próximo control (redefinir los objetivos) e informar sobre el tipo, intensidad, frecuencia,...,
de actividad para que sea beneficiosa e interesante para este individuo.
Se debe realizar una ficha personal médico-deportiva, donde anotaremos los
resultados del reconocimiento médico (por si existe alguna patología concreta), los
antecedentes deportivos, resultados de las pruebas de valoración (Ruffier-Dickson, etc.). A
expensas de dichos resultados deberíamos dividir la materia por diferentes niveles de
exigencia.
El reconocimiento médico debe abarcar, además del cuestionario del historial
médico y factores de riesgo coronario, una exploración física en reposo, analítica y una
prueba de esfuerzo submaxima.
Se debe realizar también un cuestionario, como el Physical Activity Readiness
Questionnaire (PAR-Q Validation Report), para detectar actividad física anterior y la
existencia de alguna contraindicación con la práctica deportiva. En el caso de no poder
realizar las pruebas de esfuerzo en el laboratorio, habría que suplirlas con algún test de
campo donde se comprueba la frecuencia cardiaca en reposo, post-esfuerzo y la de
recuperación (capacidad aeróbica). Por ejemplo, test de Harward, Ruffier-Dickson, etc.
En cuanto a la valoración de la fuerza nunca se debe aplicar el 1RM, siendo más
conveniente valorar la resistencia muscular dinámica (por ejemplo, realizar 12-15
repeticiones con un peso determinado).
Referente a la valoración de la flexibilidad se deben utilizar métodos directos con
goniómetros, o en su defecto tests indirectos con el inconveniente de la comparación de
unos individuos con otros por la diferencia en la longitud de los segmentos corporales.
En cuanto a la composición corporal, no debemos fiarnos de las tablas de peso
ideal respecto a la altura, ya que cada persona tiene su propia biotipología. Lo más
apropiado a nuestro alcance son los métodos antropométricos para determinar los
porcentajes de masa magra, grasa, pliegues cutáneos, perímetros musculares, diámetros
óseos, etc.

EL CALENTAMIENTO

: EL CALENTAMIENTO

“Más vale un abrojo de experiencia que toda una salva de advertencias”
(Lowell, en Migal, 1996)

1.- Introducción
Después de un descanso prolongado (por ejemplo, tras un largo viaje en autobús o
coche), la musculatura la tenemos "dormida", los órganos están trabajando al mínimo, nos es
costoso ponernos en movimiento, sin realizar previamente alguna actividad (necesitamos
estirarnos). En efecto, al igual que los aviones calientan motores antes de despegar, la
transición del reposo a la actividad debe ser paulatina y progresiva.
El calentamiento se puede entender como el conjunto de actividades o ejercicios, de
carácter general primero y luego específico (grupos musculares y articulares a utilizar en la
actividad posterior), que se realizan previo a toda actividad física en la que el esfuerzo sea
superior a lo normal, con el fin de poner en marcha todos los órganos del deportista y
disponerle para un máximo rendimiento.
Si no se realiza esta actividad liviana, pueden aparecer contracturas, tirones, tendinitis,
etc., durante el ejercicio.
Todos sabemos que calentar es fundamental para estar a punto a la hora de realizar un
esfuerzo más intenso de lo habitual. Pero, ¿cuanto, cómo, etc.?. Generalmente se hace de una
manera mecánica, copiando a los demás (correr por correr, ejercicios deslavazados y "a
competir").
El calentamiento es algo metódico y calculado en el que hay que seguir unas pautas
determinadas. Es fundamental en todas las edades y niveles, sobre todo en competición. En
los equipos principiantes es difícil que se produzcan lesiones, sin embargo, es importante que
sea un hábito desde el principio.
Es aún más imprescindible en aquellas actividades que requieren esfuerzos cortos e
intensos (saltos, lanzamientos, velocidad), en los que la musculatura es sometida a violentas
tensiones.

2. Objetivos y efectos del calentamiento.

Tiene 2 objetivos principalmente:
.- Prevenir lesiones agudas a nivel articular y muscular, fundamentalmente.
.- Preparar al deportista física, fisiológica y psicológicamente para el comienzo de una
actividad más intensa de lo normal, como sería un entrenamiento o una competición.

Sus efectos son:
1º-Efectos sobre la contracción muscular:
• Hacen que el músculo al estar caliente, aumenta su elasticidad, velocidad y fuerza de
contracción; también disminuye la viscosidad intramuscular, mejorando la contracción.
• Evita una tensión excesiva sobre los tendones.
• Habrá una mayor posibilidad de utilización de las fuentes energéticas del músculo (ATP,
PC y glucógeno).

2º-Efectos sobre la coordinación:
Mejora el proceso neuromuscular, ya que la repetición de la gestoforma deportiva
antes de su ejecución real, la fija en el sistema nervioso central, y, por tanto, facilitará la
realización de un mejor gesto técnico específico.

3º-Efectos sobre los accidentes musculares:
Previenen desgarros en los músculos antagonistas, al favorecer su elongación y
relajación, no respondiendo con tensión a la tracción violenta impuesta por la contracción de
los agonistas.
4º-Efectos sobre el sistema cardiorespiratorio:
• Aumento del riego sanguíneo, frecuencia cardiaca y presión arterial.
• Inicia una adecuada redistribución del flujo sanguíneo hacia los grupos musculares activos
(oxigenación).
• Favorece la utilización de la glucosa y de los ácidos grasos como fuente energética.
• Vasodilatación de los capilares, lo que favorece la transpiración.
• Aumento en la intensidad y profundidad de la respiración, lo que favorece que no se
comience la actividad en deuda de oxígeno.
• Favorece que no se produzca el “punto muerto” durante la competición, ya que éste
tendría lugar durante el calentamiento. En consecuencia, el “2º aliento” se produciría
desde el primer momento de la competición.

3. Metodología.
El entrenador debe educar e iniciar al deportista, pero es él quien debe saber cuando
está a punto. Lo ideal sería que el calentamiento fuese individualizado, pero correctamente
realizado.
Hay que tener en cuenta la hora de la sesión (habría que calentar más intenso por la
mañana que por la tarde, en el caso de que se entrenara en doble turno) y la climatología (si
hace frío es preferible comenzar bien abrigado e ir paulatinamente desprendiéndose de ropa).
Tan malo es calentar mal como no calentar.

Las reglas no son exactas, aunque deben tenerse en cuenta algunas pautas, como
pueden ser:

*Realizarlo de forma progresiva.
*Respirar con normalidad (no forzada ni jadeante).
*No hacer un número excesivo de repeticiones, para no fatigar a los grupos
musculares implicados.
*Es preferible llevar un orden ascendente o descendente, sin olvidar ningún núcleo
articular importante.
*No hacer ejercicios nuevos ya que estos conllevan una fase de aprendizaje.
*Debe ser variado en E.F., intentando introducir elementos lúdicos.
*Los primeros ejercicios deberían ser de estiramientos livianos y en último lugar los de
velocidad. Nunca se deben realizar estiramientos de cierta magnitud sin haber
favorecido antes un calentamiento endógeno, a través de ejercicios de movilidad
articular.
*Se debe parecer a una sesión de entrenamiento “en miniatura”. Es decir, trabajar
todas las partes del cuerpo, pero con pocas repeticiones e intensidad.
*Se debe ir de lo genérico a lo específico, en función de la demanda muscular y
energética del evento.

¿Qué pasos se han de seguir con deportistas?:

1º-Trabajo pasivo en forma de masaje, si es necesario.
2º-Ejercicios estáticos, insistiendo en puntos débiles o molestos, con elongaciones pasivas.
3º-Ejercicios de activación con desplazamientos ligeros y diversos (adelante, atrás, lateral, etc.).
4º-Ejercicios de movilidad articular y de fuerza con autocargas, siguiendo un orden y siendo
entrelazados con cambios de ritmo cortos.
5º-Ejercicios específicos activos de grupos musculares implicados en la actividad posterior.
6º-Ejercicios de velocidad.
7º-Calentamiento técnico específico de la actividad deportiva en cuestión (en algunas
disciplinas el calentamiento técnico se puede hacer hace previo a la velocidad).

En clase de E.F. o en entrenamientos con categorías de base es suficiente con los
pasos 3, 4 y 5, intentando crear un hábito y, sobre todo, explicando el porqué de los ejercicios,
para favorecer su autonomía.

4. Intensidad y duración del calentamiento.

La intensidad y duración se debe ajustar a las necesidades individuales. Es necesaria
una óptima combinación de las mismas para conseguir efectos beneficiosos.
Tanto por exceso como por defecto puede ser perjudicial. Así, debe ir desde unos 10
minutos en clase de E.F. hasta unos 45-60 minutos para pruebas específicas de velocidad;
lógicamente dependerá de la actividad posterior (entrenamiento, competición, clase, etc.).
Si es demasiado liviano, resulta que la temperatura corporal apenas sube y no da
tiempo a que se ponga en acción el sistema regulador de las distintas funciones orgánicas,
además que un músculo frío está mucho más expuesto a lesionarse.
Si es muy intenso y largo, se pueden gastar energías nerviosas y físicas, que
posteriormente podrían ser necesitadas, además de crear una deuda de oxígeno, dando lugar a
una fatiga general o local.
La duración máxima que debe pasar entre el calentamiento y la actividad posterior será
entre 5-7 minutos, para que no se pasen los efectos fisiológicos. Evidentemente va a tener más
efecto el calentamiento cuanto más cercano esté el comienzo de la competición.

Cuando se trata de clases de E.F. lo más importante es que el calentamiento sea
lúdico y atractivo. Para ello, los juegos válidos deben tener las siguientes características:

Globales
Dinámicos
Alta participación
No eliminatorios
No muy intensos al principio del calentamiento
Gran animación.

5. Vuelta a la Calma.

Es tan importante como el calentamiento, ya que los órganos necesitan volver
paulatinamente a la normalidad. Una recuperación activa, con desplazamientos ligeros,
mantienen el metabolismo a un nivel alto, favoreciendo la eliminación del ácido láctico y otros
productos de desecho, y acortando la recuperación.
Además, los estiramientos y los ejercicios respiratorios y de soltura muscular,
previenen calambres post-esfuerzo, relajan la musculatura, reducen la frecuencia cardiaca
paulatinamente, disminuye el riesgo de mareos tras el esfuerzo, evita la acumulación de sangre
en las extremidades inferiores, produce una relajación física y psíquica, etc.
Si en toda actividad física es importante el calentamiento y la vuelta a la calma, aún
lo es más con personas mayores, ya que una paralización brusca del ejercicio supone que no
se utilice la "bomba muscular" que favorezca el retorno venoso, provocando un descenso
súbito de oxígeno y glucosa en cerebro y corazón, efecto que puede ser sobreañadido si
inmediatamente al ejercicio el sujeto toma una ducha caliente o una sauna, que conllevaría a
una dilatación de los vasos de la piel. El resto de beneficios del "enfriamiento", como
pueden ser la recuperación más rápida tras el esfuerzo, la eliminación del ácido láctico, la
prevención de lesiones musculares, etc., son ya conocidos del deporte-competición.
Esta fase es muy corta, entre 5 y 15 min., y es recomendable estar abrigado, y no
levantarse bruscamente tras permanecer tendido durante cierto tiempo, pues podría provocar
mareos por falta de riego cerebral transitorio.