martes, 10 de febrero de 2015

4. CAPACIDADES QUE COMPONEN LA CONDICIÓN FÍSICA Y MOTRIZ



 

                Las capacidades que conforman nuestra condición física y motriz están predeterminadas por la herencia y, aunque ello influye, lo verdaderamente importante es el nivel hasta el que se desarrollan. Para que dicho desarrollo se lleve a cabo de la manera más satisfactoria posible es necesario llevar una vida higiénica, con buena alimentación, descanso suficiente, vida social moderada y realizando un entrenamiento metódico y bien dirigido. Todas las funciones del organismo se influyen entre sí, y cuando se dice que un ejercicio desarrolla por ejemplo la resistencia muscular, no es que sólo la desarrolle a ella, sino que lo hace principalmente.

 

                Cuando hablamos de las capacidades que componen la condición física y motriz no debemos tener en cuenta exclusivamente el esfuerzo físico necesario para ejercitarlas, ya que para llevar a cabo cualquier actividad físico-deportiva también se requiere mayor o menor atención y concentración, así como un suministro adecuado de nutrientes. Es por ello que, al igual que los aparatos locomotor, cardiovascular y respiratorio, también se encuentran implicados de forma determinante el sistema nervioso (incluyendo los centros de atención, percepción, toma de decisión y ejecución) y el aparato digestivo (correcta absorción de alimentos).

 

                De esta manera decimos que cada vez que nos movemos realizamos un acto motor durante más o menos tiempo, más o menos rápido, con mayor o menor fuerza e implicando a más o menos partes del cuerpo, lo que conlleva la intervención coordinada de muchas capacidades.

 

                4.1. CLASIFICACIÓN DE LAS CAPACIDADES QUE COMPONEN LA CONDICIÓN FÍSICA Y MOTRIZ

 

                Las capacidades condicionantes se basan en la eficiencia de los mecanismos energéticos, por lo que los factores que las limitan dependen principalmente del mecanismo muscular, de la disponibilidad de energía en los músculos y de los mecanismos que regulan su abastecimiento (enzimas, velocidad y fuerza de las contracciones), determinando con ello la CONDICIÓN FÍSICA.

 

                Las capacidades coordinativas están condicionadas, en cambio, por la posibilidad de captación, elaboración y respuesta de las informaciones por parte de los mecanismos psicomotrices implicados en el movimientoreceptores táctiles, cinestésicos (movimiento), vestibulares (equilibrio), ópticos y acústicos, más el sistema de control y envío de las correspondientes “ordenes” -, determinando con ello la CONDICIÓN MOTRIZ.

 

                Las capacidades condicionantes son claramente distintas de las coordinativas en muchos aspectos, como por ejemplo:

 

-          Las bases funcionales de las que dependen

-          Las formas de evolución en las etapas infantil y juvenil

-          La relación de la evolución entre los dos sexos

-          El grado de entrenamiento que admiten, al margen de los condicionantes por edad y sexo

-          Los métodos de entrenamiento más adecuados para desarrollarlas

 

                En función de los factores de los cuales dependen, podemos dividir las capacidades que componen la condición física y motriz de un individuo en capacidades condicionantes y capacidades coordinativas. Las capacidades condicionales son más susceptibles de desarrollo, ya que su componente es fundamentalmente físico y, por lo tanto, dependen más de las características de los propios tejidos que componen el aparato locomotor y de los procesos fisiológicos –que incluyen la eficiencia metabólica a la hora de obtener energía y transformarla en actos motores-, factores que pueden modificarse claramente mediante un entrenamiento adecuado.

 

                Las capacidades coordinativas se pueden desarrollar en menor medida que las condicionantes, ya que requieren una gran atención mientras se ejercitan (dependen casi exclusivamente del sistema nervioso) y no permiten por ello un entrenamiento tan frecuente e intenso (el sistema nervioso se cansa – quizás sería más acertado decir que se satura – mucho más y más rápido que el sistema muscular).

 

                Teniendo en cuenta las fases sensibles, las capacidades coordinativas alcanzan su máxima expresión entre los 8 y los 12 años de edad, en la mayoría de los casos sin un entrenamiento específico, no pudiendo con posterioridad más que “afinarse”. Por su parte, las capacidades condicionantes no deben comenzar a desarrollarse de un modo específico hasta superar dichas edades y, de hecho, alcanzan su máximo desarrollo natural años más tarde, pudiendo aumentarse mediante un entrenamiento específico hasta edades relativamente avanzadas (superando los 30 años en algunos casos).

 

                A partir de los razonamientos anteriores, podemos considerar que las capacidades condicionantes permiten determinar la condición física de un individuo, mientras que las capacidades coordinativas permiten determinar su condición técnica (habilidades generales y específicas de las distintas modalidades deportivas) y motriz.

 

                El estudio de los componentes de la condición física y motriz tienen sentido si lo orientamos a una mejora y/o mantenimiento de la misma, bien teniendo como objetivo genérico la consecución, mejora y/o mantenimiento de un óptimo estado de salud, o incluso como objetivo específico la mejora en el rendimiento de un deporte específico. En cualquiera de los casos, deberemos poder determinar la condición física y motriz de un individuo en un momento determinado y sus variaciones a lo largo del tiempo, lo cual se consigue realizando una evaluación periódica del conjunto de todas las capacidades implicadas. Resulta especialmente importante tener en cuenta que, para que nuestra condición física y motriz ofrezca un valor positivo máximo, debemos lograr un equilibrio entre todas: por separado sólo tendrían un valor relativo.

 

                En definitiva y, atendiendo a su mayor o menor dependencia de los factores fisiológicos, metabólicos y/o nerviosos, podemos plantear la siguiente clasificación de las capacidades que componen la condición física y motriz:

 

 
 
CAPACIDADES
CONDICIONANTES
Dese un punto de vista ORGÁNICO
- Resistencia aeróbica o general
 
 
CONDICIÓN FÍSICA
 
Desde un punto de vista MUSCULAR
- Resistencia anaeróbica o muscular
- Fuerza (Potencia, si la combinamos con velocidad)
CAPACIDADES
INTERMEDIAS
 
- Flexibilidad
- Velocidad
C.F. y M.
 
CAPACIDADES
COORDINATIVAS
Desde un punto de vista PSICOMOTRIZ
- Percepción espacio-temporal
- Coordinación
- Equilibrio
- Agilidad
CONDICIÓN MOTRIZ
(Técnica)

 

 

                Respecto a la VELOCIDAD, parece evidente que para conseguir los mejores resultados en el menor tiempo posible es necesario mantener una atención constante para no perder tiempo (velocidad de reacción), lo que hace que en algunos casos se la clasifique como capacidad coordinativa. Sin embargo, todos los desempeños físicos requieren la colaboración de las diferentes capacidades, por lo que en cada uno de ellos se requiere cierto grado de resistencia, de velocidad, de fuerza, de atención para coordinar los movimientos y mantener el equilibrio, etc. La velocidad puede identificarse, en los aspectos que conocemos como velocidad resistencia (o velocidad prolongada) y velocidad de aceleración (esfuerzos cortos y muy intensos: potencia), como ciertos tipos de resistencia (anaeróbica láctica y aláctica) y, por lo tanto, podría en parte incluirse como capacidad condicionante, con lo que ello supone respecto a su potencial para ser desarrollada.

 

 

                La FLEXIBILIDAD es una cualidad que depende fundamentalmente de la calidad de los tejidos que forman el aparato locomotor, razón por la cual suele clasificarse como capacidad condicional o condicionante, pero también es cierto que se pierde prácticamente desde el mismo momento en el que nacemos y, para mantenerla es necesario implicar profundamente la voluntad, manteniendo una gran atención durante la ejecución de los distintos ejercicios, lo que la situaría igualmente como capacidad coordinativa.

 

 

                La AGILIDAD no es una capacidad condicionante ni motriz especifica, sino más bien la combinación de varias de ellas. Sin embargo, y dada un extraordinaria importancia en el ámbito de las actividades físicas y deportivas, resulta imprescindible tenerla en cuenta en cualquier clasificación. Normalmente se la incluye como capacidad coordinativa, ya que entre el conjunto de cualidades de las cuales depende (velocidad, flexibilidad, fuerza, coordinación y equilibrio, fundamentalmente) predominan claramente las capacidades coordinativas.

 

                Por todo ello, la flexibilidad y la velocidad son consideradas por algunos autores como capacidades intermedias, siendo la RESISTENCIA y la FUERZA las dos capacidades condicionantes que fundamentalmente determinan nuestra condición física.

 

                Una sucesión racional de los medios de entrenamiento en una sesión sería (Feriche y Delgado, 2003):

 

                Coordinación + agilidad o velocidad + fuerza + resistencia anaeróbica y aeróbica

 

·         Interacción positiva (trabajo en una sesión de entrenamiento):

-          1º Resis. anaeróbica aláctica      +        2º Resis. anaeróbica láctica

-          1º Resis. anaeróbica aláctica      +        2º Resis. Aeróbica

 

·         Interacción negativa  (trabajo en una sesión de entrenamiento)            

-          1º Resis. Aeróbica                      +       2º Resis. anaeróbica láctica

-          1º Resis. Aeróbica                      +      2º Resis. anaeróbica aláctica

 

                Dentro de las posibles combinaciones en función de los objetivos, se pueden señalar las siguientes como las más utilizadas (Feriche y Delgado, 2003).

 

Objetivo
Sucesión
Velocidad y resistencia
Velocidad + Resistencia
Resistencia
Aláctica + láctica + aeróbica
Fuerza
Explosiva + máxima + resistencia
Resistencia aeróbica
Resistencia aeróbica + fuerza o velocidad
Técnica y preparación física
Técnica + capacidades físicas

 

                * En determinados casos puede interesar la preparación técnico-táctica en situaciones de fatiga para preparar el final de los partidos, soportando la fatiga, en ese caso la preparación física se realizará antes que la técnico-táctica
 
 
 
 
4.4. DESARROLLO EVOLUTIVO DE LAS CAPACIDADES QUE COMPONEN LA CONDICIÓN FISICA Y MOTRIZ.
 
                El desarrollo voluntario y específico de las distintas capacidades debería tener en cuenta que existen unas fases en el desarrollo evolutivo en las cuales el organismo es susceptible de mejorar más que en otras. Dichas fases se conocen con el nombre de FASES SENSIBLES.
 
4.4.1. TEORÍA DE LAS FASES SENSIBLES
 
                Los conocimientos científicos de la psicología evolutiva y de la fisiología conductual indican que la evolución motriz no es biológicamente lineal, sino irregular. Se alternan períodos de evolución lenta –relacionados con la edad, las condiciones de vida y las particularidades individuales- y otros de maduración rápida a nivel morfológico y funcional. Al final de estos períodos nos encontramos con condiciones especialmente favorables para el entrenamiento de las capacidades motoras; estas etapas se llaman fases sensibles o sensitivas. Se trata de etapas relativamente cortas del proceso evolutivo en las que se pueden –y por tanto se deben- entrenar, especialmente bien, sólo determinadas capacidades.
 
                La evolución biológica de las capacidades coordinativas y condicionales, en función de la madurez de los niños y de los jóvenes, sigue –de forma resumida- el siguiente proceso:
 
                Las capacidades coordinativas tienen un desarrollo muy marcado casi exclusivamente en la fase pre-puberal y, en particular, entre los 6 y los 11-12 años.
 
                Las capacidades condicionales, por el contrario, tienen un desarrollo acentuado al principio de la pubertad, y en particular entre los 12 y los 17-19 años.
 
                De los 7 a los 9 años sigue teniendo gran importancia el trabajo de los aspectos perceptivos. No se desarrollaran los aspectos cuantitativos de la condición física a través de un trabajo específico de las cualidades físicas.
De los 10 a los 13 años se puede introducir el trabajo diferenciado de la condición física intentando integrar no solamente las características de desarrollo físico del niño en estas edades, sino también el desarrollo de los intereses y la motivación hacia los diversos aspectos de la actividad física. P.e. un trabajo de la resistencia aeróbica adecuadamente dosificado. Los aspectos que se consideran básicos para su desarrollo a esta edad son, la resistencia aeróbica y la movilidad articular. En estas edades lo más efectivo es enseñar a tener un “deseo de ejercicio físico” a edades tempranas. Una mejora significativa tiene muchas posibilidades de producirse a poco que se ponga una práctica bien estructurada.
                De los 14 a los 17 años  se ha de realizar un trabajo específico de la condición física en sus aspectos básicos generales. Los resortes motivacionales que pueden empujar al muchacho de esta edad a realizar ejercicios que mejoren su condición física están directamente relacionados con intereses muy directos y que el muchacho desea que sean satisfechos de la forma más inmediata posible. Los principales factores que movilizan su conducta hacia el ejercicio físico son:
  1. Dominio sobre la tarea motriz que tengan que realizar.
  2. Poderío físico sobre el medio. Sentir, como, de día en día se es capaz de actuar con una operatividad mayor que nunca sobre el medio que le rodea, es una de las cosas que más le llenan de satisfacción a estas edades. El proporcionar un ejercicio vigoroso que acreciente este sentido de capacidad operativa y de poderío físico, es otro resorte importante. Este tipo de motivación encuentra mucho más eco en los chicos que en las chicas, debido, entre otras cosas, al tipo de presión social que éstas pueden tener en contra del ejercicio físico.
  3. Influencia positiva del ejercicio sobre la estética corporal. Un desarrollo físico armónico confiere al joven un aspecto agradable y atractivo, que pueda jugar un papel importante en el éxito social. (Hablar de las chicas).
  4. Utilización de los aspectos lúdico-competitivos del ejercicio físico de una forma seria y organizada. Los jóvenes a esta edad están luchando por un hueco en el mundo adulto, y por tanto en lo que se refiere a la práctica deportiva, hay que procurar ofrecerles situaciones en las que puedan desarrollar los deportes que está practicando en las clases con todas las consecuencias que acarrea la aplicación del reglamento real.
 
                A continuación analizaremos con detalle las implicaciones que las fases sensibles tienen en el desarrollo de algunas de las diferentes capacidades que conforman la condición física.
4.4.1.1. Capacidades sensoriales, cognitivas y psíquicas
 
                El desarrollo de estas capacidades resulta casi imprescindible para todos los procesos de aprendizaje y entrenamiento en el deporte. Sólo la colaboración del sistema nervioso (órganos sensoriales y transmisión y procesamiento de la información en particular) con el resto de sistemas orgánicos en general y con el sistema muscular en particular permite realizar los movimientos.
 
                Las capacidades perceptivas (captación de informaciones a través de los órganos sensoriales y asimilación de las mismas), volitivas, intelectuales y otras que permiten una mayor reacción y concentración se desarrollan favorablemente entre los 9 y 13 años. Los niños de estas edades disponen normalmente de estímulos de aprendizaje y lúdicos que a su vez sensibilizan el sistema nervioso para adquirir intensivamente informaciones, asimilándolas de forma adaptativa.
 
                4.4.1.2. Capacidades de aprendizaje, coordinación y equilibrio
 
                Estrechamente relacionadas con las anteriores, las capacidades coordinativas también mejoran con la maduración entre los 7 y los 12 años y las capacidades de aprendizaje motor entre los 9-10 y los 13 años. La elevada plasticidad del sistema nervioso central tiene un efecto positivo: los niños disponen así de una mayor captación y asimilación de informaciones que los adultos, aunque existe, sin embargo, una menor capacidad de diferenciación (los movimientos no son tan exactos, puesto que la llamada formación de engramas –almacenamiento en el cerebro a base de estructuras sinápticas- aún no es tan estable). No obstante, a través de muchas repeticiones se puede conseguir también en estas edades un buen control de los movimientos.
 
                Entre los 6 y los 12 años, los juegos de los niños, generalmente motores, contribuyen al desarrollo del equilibrio tanto estático como dinámico.
 
 
 
                4.4.1.6. Capacidad para mostrar flexibilidad
 
                La flexibilidad es la capacidad que nos permite mover las articulaciones en el espacio con la mayor amplitud posible sin provocar daños a las estructuras corporales, lo que implica la coordinación de varios factores, que desembocan en una diferenciación del concepto de flexibilidad. Se entiende que existe una flexibilidad pasiva (si la parte afectada en cuestión no participa activamente en provocar y/o mantener la movilidad) y otra activa (si la parte afectada provoca y/o mantiene la movilidad), basadas ambas en los conceptos de: a) movilidad articular, b) extensibilidad muscular y c) elasticidad muscular.
 
                Los factores de los que depende la flexibilidad que un individuo puede mostrar son de dos tipos:
 
                INTRÍNSECOS (a la capacidad): la movilidad articular y factores neurológicos y emocionales.
                EXTRÍNSECOS (a la capacidad): la edad, el sexo, la temperatura ambiente y las costumbres sociales.
 
                El desarrollo de la flexibilidad pasiva comienza, con precaución, durante los primeros años de vida. Ello se debe a que la masa muscular es poca y su densidad baja, que los tendones y ligamentos son extremadamente elásticos y el sistema esquelético mayormente cartilaginoso.
 
                En comparación, la flexibilidad activa comienza mucho más tarde, ya que su manifestación elevada requiere que exista un cierto desarrollo de la fuerza y una coordinación intermuscular adecuada. Esto viene a ocurrir aproximadamente entre los 8 y los 11/12 años en las chicas y entre los 8-9 y los 12/13 años en los chicos. Los jóvenes de sexo masculino han de realizar ya entonces y sobre todo en etapas evolutivas posteriores,  un esfuerzo mayor para desarrollar esta capacidad.
 
                4.4.2. RELACIÓN ENTRE LAS DIFERENTES CAPACIDADES MOTRICES
 
                A pesar de que la Resistencia, Fuerza, Flexibilidad y Velocidad –como capacidades condicionantes (cualidades físicas básicas)- por un lado y Coordinación, Equilibrio, Percepción Espacial y Temporal –como capacidades coordinativas (cualidades motrices)- por otro tienen sus particularidades, su desarrollo no debe ser individualizado, sino armónico.
 
                En efecto, las capacidades motrices se relacionan íntimamente, ya que todos los esfuerzos tienen cierta duración y, por lo tanto, es necesaria cierta RESISTENCIA para soportarlos. De la misma manera, en términos generales, todos los esfuerzos requieren cierto grado de FUERZA para llevarse a cabo, pues precisan de contracciones musculares; en función del grado y tipo de contracción que requieran, se realizará más o menos fuerza de uno u otro tipo. Además, todo esfuerzo físico implica movimiento, y en función de la amplitud de movimiento y de la rapidez requeridas, serán necesarias una mayor o menor FLEXIBILIDAD y VELOCIDAD.
                Como puede deducirse, en realidad LAS DIFERENTES CAPACIDADES MOTRICES PODRÍAN EXPLICARSE DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA INTENSIDAD DE LOS ESFUERZOS A REALIZAR, ES DECIR: CUÁNTO VA A DURAR EL ESFUERZO, CUÁNTA FUERZA Y DE QUÉ TIPO SERÁ NECESARIA, QUÉ GRADO DE MOVILIDAD REQUERIRÁ Y A QUÉ VELOCIDAD SE LLEVARÁ A CABO. Esto es posible debido a que el tipo de esfuerzo que se realiza viene determinado por el conjunto de capacidades necesarias, ya que unas dependen de las otras siempre en alguna medida: para correr durante mucho tiempo se necesita una gran resistencia, que no se conseguirá si los músculos de las piernas carecen de la suficiente capacidad de contracción y relajación para repetir cada zancada muchas veces seguidas y manteniendo –o alternando- cierta velocidad; para realizar un salto de altura, las piernas necesitan una gran potencia, que no serviría de mucho sin la flexibilidad necesaria para esquivar el listón con el cuerpo; para correr los 100 metros lisos se necesita gran velocidad de piernas, que sólo se consigue con una formidable capacidad de contracción en los músculos de las piernas y una perfecta coordinación de todo el cuerpo para acompasar los movimientos de aquellas; para mantener una posición de extremo equilibrio en gimnasia los músculos agonistas y antagonistas deben estar permanentemente contrayéndose y relajándose, además de requerir una gran flexibilidad incluso en los momentos más comprometidos.
 
                De esta manera, las capacidades motrices deben ser desarrolladas en armonía y no sólo por estética o deporte, sino por una cuestión de salud personal: no hay que olvidar que, a falta de un ejercicio físico deliberado, la vida nos coloca continuamente en situaciones que requieren esfuerzos en muchos casos similares a los deportivos.
               
 
 
 
 
 
FASES SENSIBLES AL DESARROLLO DE DIFERENTES CUALIDADES FÍSICAS Y MOTRICES
 
Prioridad de trabajo: 0, 1, 2, 3, 4 y 5
Prebenjam.
1º año
Prebenjam.
2º año
Benjamín
1º año
Benjamín
2º año
Alevín
1º año
Alevín
2º año
Infantil
1º año
Infantil
2º año
 
Cualidad Física / Edades
6 – 7
años
7 - 8
años
8 - 9
años
9 - 10
años
10 – 11
años
11 – 12
años
12 – 13
años
13 - 14 años
1
Capacidades  sensoriales, cognitivas y psíquicas
1
2
3
4
5
5
5
4
2
Aprendizaje motor
1
2
3
4
5
5
4
2
3
Capacidades de coordinación
3
4
4
5
5
4
3
2
4
Reacción frente a estímulos visuales y acústicos
1
3
5
4
3
2
1
1
5
Orientación Espacial
1
2
3
4
5
5
5
5
6
Ritmo
3
4
5
5
4
3
2
1
7
Equilibrio
1
2
3
4
5
4
3
2
8
Resistencia aeróbica
1
1
2
2
3
3
4
4
9
Resistencia anaeróbica
0
0
0
0
0
1
2
3
10
Fuerza
0
0
1
2
2
3
3
4
11
Velocidad (general)
2
3
3
4
4
4
4
5
12
Velocidad (tiempo de reacción y velocidad cíclica)
3
4
5
5
5
4
3
3
13
Velocidad (Fuerza explosiva y aceleración). Chicas
1
2
3
4
5
5
4
3
14
Velocidad (Fuerza explosiva y aceleración). Chicos
1
1
2
3
4
4
5
5
15
Flexibilidad
4
5
4
4
3
3
3
1
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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