domingo, 1 de febrero de 2015

AMPLITUD DE MOVIMIENTO


1.    DEFINICIÓN

La flexibilidad muscular es la capacidad que tiene un músculo para llegar a estirarse sin ser dañado. Esta magnitud viene dada por el rango máximo de movimiento de todos los músculos que componen una articulación. La FLEXIBILIDAD es la capacidad que nos permite realizar los movimientos en su máxima amplitud, siendo de una parte específica del cuerpo o de todo éste.

La flexibilidad depende de: 1) La elasticidad muscular: es la capacidad de los músculos de acortarse y alargarse pudiendo volver a su forma original. 2) Movilidad articular: grado de movimiento de cada articulación

En ella influyen:

§  Herencia: genes.

§  Sexo: las mujeres son más flexibles.

§  Edad: a menor edad más flexibilidad.

§  Tipo de trabajo habitual: Posturas

§  Hora del día: por la mañana es menor que a lo largo del día.

§  Temperatura ambiente y Temperatura muscular: a más Temperatura, mayor será.

§  Grado de cansancio muscular.


La flexibilidad de forma general podríamos definirla como la capacidad que tienen los músculos de adaptarse mediante su alargamiento a distintos grados de movimiento articular. Por lo cual podemos entender y entendemos como mejora de la flexibilidad al aumento del grado de movimiento articular ya sea de forma forzada (usando una fuerza externa para conseguir un mayor grado de amplitud) o de forma natural (usando la fuerzas internas de la persona)

Por lo común en el deporte definimos la flexibilidad como la mejora del rango del movimiento articular. Las articulaciones para su buen funcionamiento necesitan de unos tendones fuertes y unos músculos flexibles. Esto mejora el rango de movimiento reduciendo dolores, tensiones y lesiones. El trabajo sistemático de la mejora de la flexibilidad tiene que ser una constante, tanto en deportistas como en aficionados. 
La real academia de la lengua designa flexibilidad como la cualidad de lo flexible, y esta como la capacidad que tiene algo de doblarse sin romperse.
 
La flexibilidad es una cualidad de los componentes de una articulación que tienen la capacidad de adaptarse a una nueva situación. Dentro del mundo del deporte, entendemos por flexibilidad la cualidad que tiene los músculos de estirarse a fin de adaptarse a un nuevo rango en la amplitud de movimientos.

La flexibilidad es una propiedad morfológica-funcional del aparato locomotor relacionada con el grado de amplitud de movimiento de sus segmentos. La mejora de la flexibilidad es una de las cualidades físicas que más calidad de vida aporta, aumentando la movilidad, aumentamos las posibilidades de una vida sana. Evitamos dolores en las articulaciones y disminuimos la posibilidad de padecer lesiones musculares. 

 

2.    FACTORES 

 

La flexibilidad incluye 2 manifestaciones fundamentales para la preparación física: La amplitud del movimiento articular, y la capacidad del músculo para alargarlo al máximo.

La capacidad de movilizar voluntariamente la articulación en toda su amplitud fisiológica se denomina movilidad articular.

La movilidad articular la identificamos en los movimientos que exploran el recorrido máximo de uno de los movimientos posibles para una articulación, o la suma de todos (circundiciones o círculos con una articulación).

Para que una articulación pueda movilizarse en este sentido tiene que haber un equilibrio entre todos músculos que la movilizan, pues un músculo acortado o lesionado puede impedir el libre movimiento (por ejemplo las contracturas de la columna vertebral, que impiden la libre articulación de las vértebras).

La capacidad de alargar un músculo al máximo dentro de sus límites naturales es lo que identificamos como estiramientos. Afecta al músculo, tendones, ligamentos e incluso la piel, aunque la parte más elongable es el músculo.

Esta capacidad se puede aislar en un músculo, aunque normalmente al estirar incidimos sobre una cadena de músculos que colaboran en un movimiento (por ejemplo cuando estiramos la parte posterior de las piernas, que alongamos varios músculos).

A veces se habla de elasticidad muscular, pero este término se puede confundir fácilmente con el efecto de muelle o resorte que los músculos aplican por ejemplo en el salto o en la carrera.
 
 
1.    SISTEMAS DE ENTRENAMIENTO
 
TÉCNICAS DE MOVILIDAD:
 
-          LANZAMIENTOS: movimientos uniformemente acelerados con relajación muscular para conseguir la máxima elongación y amplitud. Válido con los niños.
-          REBOTES: movimientos acelerados consecutivamente al final del recorrido articular. Sólo utilizarlos como calentamiento muy suavemente, pues emplearlos de forma brusca como mejora  de la flexibilidad, provoca la reacción de defensa de los husos musculares (reflejo miotático o reflejo de estiramiento). No es conveniente para los niños.
-          PRESIONES O TRACCIONES: son ayudas al final del recorrido articular. Sólo se emplean en deportistas bien formados, nunca con niños.
 
TÉCNICAS Y MÉTODOS DE ESTIRAMIENTO:
 
MÉTODOS ACTIVOS:
 
·         Activo-libre balístico.
 
-          Se buscan movimientos de máxima amplitud.
-          Realizado por medio de la contracción de la musculatura del ejecutante.
-          Sin ayuda exterior.
 
-          VENTAJAS: mejoran la coordinación intermuscular, ya que la contracción del agonista provoca el estiramiento del antagonista, aumentando la movilidad articular y la elongación dinámica.
-          INCONVENIENTES: al no mantener la posición un cierto tiempo, tiene mayor dificultad la adaptación. Existe un evidente riesgo de lesión muscular, a causa del reflejo miotático.
-          PRECAUCIONES: calentamiento previo adecuado y movimientos sin brusquedad y detenerse donde comience un ligero dolor.
·         Activo-libre estático.
 
-          Se alcanza la posición máxima posible, manteniéndola durante cierto tiempo.
-          La posición se alcanza por la sola participación de la fuerza muscular, sin existir sucesión de movimientos.
 
-          VENTAJAS: efecto más rápido y mejora la flexibilidad en mayores porcentajes que el libre balístico.
-          INCONVENIENTES: reduce el dinamismo muscular.
-          PRECAUCIONES: calentamiento previo adecuado, las posiciones se ganarán y abandonarán lentamente, la respiración será lenta y profunda, el movimiento se llevará a una posición máxima pero sin que “aparezca dolor”, y la posición se mantendrá durante 10 – 45 segundos.
·         Activo asistido (por parejas).
 
-          Una vez que el sujeto ha alcanzado  el límite de su capacidad, mediante movimiento activo, la amplitud el movimiento es completada con la ayuda del compañero. No se debe trabajar con niños.
-          Alcanzada la máxima amplitud, esta se mantiene entre 10 y 30 segundos, dejando recuperaciones intermedias de la misma duración.
-          El proceso se repite varias veces.
 
MÉTODOS PASIVOS:
 
·         Pasivo forzado.
 
-          El movimiento es realizado por una fuerza externa (compañero o complemento), responsable directa de la acción. Prohibido realizarlo con niños puesto que puede producir una excesiva laxitud articular.
-          El individuo no participa activamente en el movimiento.
 
-          VENTAJAS: alarga de forma pasiva la parte elástica del músculo, permitiendo mayor amplitud de movimiento.
-          El estiramiento pasivo está indicado cuando hay grandes impedimentos para elongar la musculatura.
 
·         Pasivo activo.
 
-          Estiramiento inicial realizado por una fuerza externa. El sujeto posteriormente intenta mantener esa posición él solo, mediante contracción isométrica durante 10 ó 30 segundos.
 
 
MÉTODOS MIXTOS CON TENSIÓN MUSCULAR:
 
o   Estos métodos buscan además de la elongación, el fortalecimiento muscular, y consiguen que tras la tensión ejercida por el músculo, que este quede relajado, y que por tanto, en mejor disposición para ser estirado.
 
·         Stretching.
 
-          Se desarrolla en 3 fases consecutivas:
 
1.      TENSIÓN: ejercer presión contra un obstáculo a máxima intensidad con el grupo muscular elegido durante 10 ó 30 segundos.
2.      RELAJACIÓN: 2 ó 3 segundos.
3.      ELONGACIÓN: estirar lentamente adoptando, de forma activa o pasiva (con pareja), una posición máxima sin llegar al “dolor” durante 10 ó 30 segundos.
·         P.N.F. (Facilitación neuromuscular propioceptiva).
 
-          Su pionero fue Kabat, inicialmente orientada hacia la rehabilitación en fisioterapia.
-          Utilizamos 3 conceptos:
 
ü  Facilitación: promoción o agilización de cualquier proceso natural.
ü  Neuromuscular: relacionada con el sistema nervioso y muscular.
ü  Propioceptiva: se utilizan los estímulos proporcionados por los husos musculares y órganos tendinosos de Golgi, que son propioceptores que continuamente avisan al sistema nervioso sobre el estado de tensión, elongación, etc. del músculo.
 
-          Fases del P.N.F.:
 
PASIVA  de la musculatura de forma lenta y relajada.
CONTRACCIÓN ISOMÉTRICA ( o isotónica concéntrica) durante 6 – 10 segundos, una vez que la musculatura comienza a “sentir” la elongación.
RELAJACIÓN  y soltura muscular, durante unos segundos.
DE NUEVO ELONGACIÓN PASIVA, de forma lenta y relajada hasta el nuevo límite (inhibimos el reflejo miotático), manteniendo dicha posición unos 20 – 30 segundos.
 
o   La diferencia fundamental entre stretching y P.N.F. es que mientras en el stretching aplicamos tres pasos (tensión, relajación y estiramiento), en el P.N.F, comenzamos con una elongación previa antes de generar la tensión.
 
1.    EVOLUCIÓN

Durante la escuela Primaria se produce un aumento de las cualidades de
flexibilidad en los niños y las niñas, en la adolescencia se produce una
estabilización, y en los adultos un constante empeoramiento, aunque las dos
últimas fases pueden mitigarse con el entrenamiento específico y el periodo
infantil puede verse desperdiciado por la inactividad o mala educación física y
postural.
Las fases sensibles de mejora (etapas en las que el organismo se encuentra en
buena disposición para asimilar el trabajo de flexibilidad) son entre los 12 y los
15 años de edad, y la fase muy sensible (la mejor) entre los 7 y los 11 años
aproximadamente.
Los niños pequeños poseen una elasticidad elevada a causa del aparato esquelético que aún no está formado. Según Fomin y Filin (1975), la flexibilidad de la columna vertebral alcanza su máximo a la edad de 8-9 años, y posteriormente decrece constantemente. También la movilidad de las piernas y movilidad escapular (Meinel, 1978) tienen su máximo en este momento.
El máximo del desarrollo de la flexibilidad se produce entre las edades de 12 a 14 años. Según Sermejew (1964), la edad óptima para mejorar la flexibilidad de la columna vertebral, la cadera y la cintura escapular se sitúa entre los 10 y 13 años
 
La figura 1 muestra la evolución media de la movilidad de la flexión del tronco, en mujeres (curva de arriba) y en hombres (curva de abajo) que no hacen ejercicio físico regularmente, desde la infancia hasta la vejez. Los valores de flexión del tronco suelen ser un buen reflejo de la flexibilidad global de una persona.
Se observa que tanto en hombres como en mujeres, la flexión del tronco comienza a disminuir lentamente entre los 25 y los 35 años de edad, y mucho más rápidamente a partir de esa edad. La disminución media suele ser de un 10% a un 15% entre los 20 años y los 50 años de edad. Los valores medios de flexibilidad suelen ser de un 5% a un 20% inferiores a los de las mujeres.



La disminución de los valores de flexibilidad que se observa con la edad se debe a la osteoporosis, a la disminución de la elasticidad de los ligamentos y de la lubrificación de las articulaciones, a la degeneración de los tendones y a la rigidez muscular.

La disminución de la flexibilidad que se observa con la edad, especialmente en las personas que no hacen ejercicio físico, tiene dos consecuencias importantes: 1) en la vida diaria, la persona se da cuenta que cada vez tiene más dificultad para llevar a cabo las tareas de la vida cotidiana, como, por ejemplo, andar, entrar en un coche, peinarse o ponerse una chaqueta, y 2) otra consecuencia de la pérdida de flexibilidad es que puede favorecer la aparición de dolores de espalda y de lesiones articulares y musculares.

Existen pocos trabajos serios publicados que hayan estudiado en hombres y mujeres sedentarios de edades comprendidas entre los 20 años y los 50 años, los efectos de varias semanas de entrenamiento de flexibilidad (entrenando 2 a 3 veces por semana). Los pocos estudios realizados parecen indicar que el entrenamiento de flexibilidad de la articulación de la cadera, por ejemplo, aumenta la movilidad de esta articulación cerca de un 20%. Ello significaría que, tras pocas semanas de entrenamiento, las personas de 30 a 50 años de edad previamente sedentarias, podrían alcanzar valores de flexibilidad iguales o superiores a los que tenían 10 a 15 años antes.

Las cualidades físicas básica evolucionan y aumentan sus valores desde el nacimiento hasta la tercera o cuarta década de vida, en cambio la flexibilidad es la única que involuciona, es decir, sus valores mayores son en las edades tempranas y a medida que pasa el tiempo sus decrecen sobre todo a partir de los 30 años. Por ello esta es una cualidad cuyo inicio en el trabajo es temprano, se puede realizar con niños pequeños, se puede trabajar a diario en sesiones especificas o como parte de los calentamientos o periodos de recuperación en la parte principal o vuelta a la calma de un entrenamiento y también debemos tener en cuenta que las mujeres presentan mayores valores de flexibilidad  que los hombres.

            El tipo de ejercicios a realizar está muy relacionado con los tipos de flexibilidad indicados anteriormente, se recomienda realizar ejercicios genéricos para pasar posteriormente a los específicos del deporte  o actividad a practicar. Si se realizan ejercicios dinámicos se recomienda realizar alrededor de 5 series de 15 repeticiones las primeras repeticiones serán sin forzar demasiado debe ser hecho con mucho control ya que este tipo de trabajo tiene alto riesgo de lesiones, si el trabajo es estático se realizarán series manteniendo la posición de 6” a 20”. Tanto el método dinámico como el estático puede realizarse con ejercicios activos, realizados por el propio sujeto; pasivos,   utilizando fuerzas externas o mixtos. Algunos ejemplos de ejercicios pueden ser:  el stretching, los rebotes, balanceos, presiones, tracciones el PNF, et

 

1.    CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA

 

 -         Educar a nuestros alumnos en la importancia de los estiramientos.

-         Hacerles “sentir” e “interiorizar” la sensación de estirarse.

-         Trabajo regular y continuo. La flexibilidad es una cualidad agradecida en cuanto a los periodos de recuperación. La supercompensación está asegurada aunque la trabajemos todos los días.

-         Diferenciar entre los estiramientos que se hacen en los calentamientos, donde se recomienda el trabajo de tipo dinámico y el trabajo específico de flexibilidad donde debe prevaler las técnicas estáticas.

-         Variedad en las técnicas utilizadas. Recientes investigaciones aseguran que el trabajo dinámico criticado en nuestros días no tiene por qué ser negativo si se ejecuta correctamente y con el control y la supervisión adecuada.

-         Corrección técnica en los ejercicios. Evitar posturas forzadas y antinaturales. Que el intentar llegar “más lejos” no condicione la calidad del ejercicio.

-         Utilización del estiramiento como recuperación ante actividades intensas. Si la actividad ha sido mayoritariamente aeróbica, se recomienda hacer tras un descanso ejercicios suaves utilizando la gravedad. Si la actividad fue muy intensa primero estiro suave , descanso y estiro de forma más intensa.

-         Utilizar la sensación de dolor como límite del estiramiento. El estiramiento hay que gozarlo, no padecerlo. La aparición del dolor es la señal del cuerpo que nos indica que factores limitantes de tipo fisiológico y neurológico ya han empezado a actuar con la incidencia negativa que eso supone.

 
2.    EVALUACIÓN

No es muy amplia la gama de posibilidades a las que se puede recurrir a los efectos de valorar el nivel de amplitud de recorrido articular en los distintos núcleos de movimiento del cuerpo humano. Básicamente, la flexibilidad puede ser evaluada en términos de grados o de centímetros. Al respecto, si bien los tests que miden la flexibilidad en centímetros son de aplicación fácil y dinámica, resulta prácticamente imposible neutralizar la variable antropométrica individual. Así por lo general las personas de tronco y brazos largos y piernas cortas suelen tener mayor rendimiento en este tipo pruebas que los de piernas largas y tronco corto, a pesar de que, eventualmente, los arcos articulares logrados, medidos en grados sean los mismos.

Es por ello que, desde el punto de vista de la fidelidad y precisión de los datos aportados, los tests que miden la flexibilidad en grados resultan de mucha mayor utilidad que aquellos que evalúan en centímetros.

Entre las distintas alternativas disponibles para evaluar la amplitud de recorrido angular, se encuentran las siguientes, algunas de las cuales serán sometidas a discusión y análisis:

  • Test de Wells y Dillon o Seat and Reach.
  • Test de Kraus y Hirshland o Toe Touch.
  • Flexiometro de Leighton.
  • Goniometría.
  • Electrogoniometría.
  • Flexitest.
  • Medición fotográfica de ángulos articulares (Hunbelle, 1972 y Erich, 1980)
  • Arcográficos.

TEST DE WELLS Y DILLON O SEAT AND REACH

Creado en 1952, sirve para evaluar la flexibilidad en el movimiento flexión de tronco desde la posición de sentado con piernas juntas y extendidas.

Mide la amplitud del movimiento en término de centímetros. En el mismo se utiliza una tarima de madera sobre la cual está dibujada una escala de graduación numérica. El cero de la misma coincide exactamente con el punto tarima donde se apoyan los pies del evaluad quien, flexionando el tronco procura con ambas manos lograr el mayor rendimiento posible. Conforme el ejecutante se aleja de cero, se consideran los centímetros logrados con signo positivo. Si por el contrario, la persona no alcanza la punta de los pies, se marca los centímetros que faltan para el cero pero con un signo negativo.

 


Sin duda alguna, el test de Wells y Dillon constituye un recurso verdaderamente ágil y dinámico cuando la intención es la de evaluar masivamente a una gran de personas. Sin embargo, presenta una serie de desventajas que podrían resumirse brevemente de la siguiente manera:

  1. No neutraliza las variables individuales. Así, sujetos de tronco y brazos largos y piernas cortas se ven notablemente favorecidos. Un claro ejemplo de esta desventaja está representada por la experiencia de Chang, Bushbacher y Edlich (1988) quienes evaluaron la flexibilidad de levantadores de pesas y no levantadores a través del método goniometrico y del test de Seat and Reach. Curiosamente los resultados indicaron que, a través del test de Wells y Dillon los levantadores eran más flexibles que los no levantadores. Sin embargo, por medio de la medición goniométrica ocurrió exactamente lo contrario.
  2. Tampoco neutraliza el efecto limitante que sobre la amplitud de movimiento alcanzado, ejercen los músculos lumbares y los músculos gemelos. Así puede suscitarse el caso de dos personas antropométricamente idénticas (o muy similares) que logren el mismo resultado con este test, pero que al recurrir al goniómetro presentan diferencias verdaderamente marcadas debido, precisamente, al desigual grado de flexibilidad de los diferentes grupos musculares que masivamente son evaluados en esta prueba.
  3. No se puede definir con claridad hasta qué punto se evalúa la flexibilidad asistida a la no asistida. Así, algunas personas, para lograr un mayor rendimiento deben recurrir a una fuerte contracción de los músculos abdominales mientras que otras, por el contrario, simplemente se dejan caer y permiten que el propio peso corporal, atraído por la fuerza de la gravedad, favorezca el logro de una mayor amplitud de recorrido articular.

A pesar de estas notorias desventajas, no se debe dejar de lado esta propuesta, puesto que resulta de implementación ágil, dinámica y efectiva a la hora de evaluar un elevado número de personas.

 

TOE TOUCH O TEST DE KRAUS Y HIRSHLAND

Elaborado en 1960, es esencialmente igual al test de Wells y Dillon, La única diferencia estriba en que es tomado desde posición de pie en lugar de la de sentado.

También mide la flexibilidad en centímetros y presenta prácticamente las mismas ventajas y desventajas que la propuesta anterior. Puede eventualmente la fuerza de gravedad ejercer un efecto favorecedor. También puede suscitarse el de que los sujetos evaluados logren mayor rendimiento que en el test de Seat and Reach por el simple hecho de que, no estando la pelvis en contacto con el piso, pueden realizarse pequeños movimientos accesorios de la misma a partir de los cuales el individuo puede sacar un mayor provecho. Sin embargo, estos pequeños trucos, lejos de incrementar la validez y confiabilidad del test la disminuyen.

FLEXIÓMETRO DE LEIGHTON

Creado en 1960, mide la flexibilidad en términos de grados. Consiste en un cilindro metálico dentro del cual hay dos partes móviles: un disco graduado de 0 a 360 grados y una aguja. Cuando el cilindro es desplazado de la vertical, merced a un mecanismo interno propio del aparto, tanto el disco como la aguja se mueven. Alcanzada la máxima amplitud en el movimiento evaluado, dos tornillos permiten fijar tanto la aguja como el disco con respecto al cilindro a los efectos de marcar la graduación lograda y que el sujeto pueda volver a la posición de partida sin que los datos tomados se pierdan. El flexómetro se fija apropiadamente a un segmento del cuerpo y el rango de movimiento es tomado con respecto a esta perpendicular.

ELECTROGONIÓMETRO (O EGLON)

Básicamente, consiste en un goniómetro conectado a una batería eléctrica que permite un registro directo de los datos sobre un papel graduado. Las variaciones angulares son visualizadas en un osciloscopio mientras simultáneamente se plasman esos datos en un gráfico. Tales datos son concretamente, señales eléctricas proporcionadas directamente a la amplitud angular de la articulación evaluada.

GONIÓMETRO

Proporciona junto a la electrogoniometría, los datos más sólidos y confiables referidos al ángulo del movimiento alcanzado. Mide la flexibilidad en grados. Consiste en dos reglas o segmentos rectos ligados  a un transportador o escala circular graduada en grados. Las lecturas son tomadas en flexiones y extensiones articulares máximas.

Esta técnica fue estandarizada hacia 1965 por la Academia Norteamericana de Ortopedia (Borms, 1984). Y al respecto, Silvia Corazza de Silva Benito y Olaga de Castro Mercedes nos aportan los respectivos detalles.

Estandarización de las medidas de Flexibilidad a través de la Goniometría

Punto de referencia anatómicos

  • Hombro: acromial, es la parte más lateral del proceso acromial de la escápula.
  • Codo: radial, es la parte más lateral de la cabeza del radio.
  • Puño: stylion, es la parte más distal de la apófisis estiloides del radio.
  • Rodilla: tibial lateral, es la parte más latero-inferior del maléolo lateral que corresponde a la articulación tibio-femoral.
  • Tobillo: maléolo lateral, es el punto más lateral del maléolo lateral que corresponde a la articulación tibio-tarsiana.
  • Tronco: línea axilar media que corresponde al punto entre la cresta iliaca antero-superior y la cesta iliaca postero-superior.
  • Mano: cabeza del segundo metacarpiano.
  • Pie: cabeza del segundo metatarsiano.
  • Cadera: Trocantéreo parte más distal del trocánter mayor del fémur.


Tabla 1. Puntos fijos y Móviles para la Evaluación de la Goniométrica.

Forma de evaluar goniométricamente cada articulación

1. Hombro

Flexión: El evaluado debe acostarse en posición decúbito dorsal sobre un banco sueco o camilla. El evaluador coloca el centro del transferidor del goniómetro sobre el acromion manteniendo la dirección de las astas en dirección del radio. El evaluado flexiona al máximo la articulación. El evaluador mantiene un asta en dirección al tronco moviendo la otra asta al punto de máxima flexión en dirección del radio. Se anota directamente la medida registrada en el goniómetro.

Extensión: El evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco sueco, manteniendo la articulación del hombro fuera de la superficie del mismo. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en acromion, manteniendo las astas en dirección al tronco. El evaluado extiende al máximo la articulación. El evaluador conserva un asta en dirección al tronco moviendo la otra hasta el punto de máxima extensión en dirección al radio. Se anota directamente la medida registrada por el goniómetro.

Precauciones:

  • El evaluado debe mantener la palma de la mano supinada.
  • No se debe flexionar el codo en ninguna medida.
  • El evaluador debe controlar que no existan movimientos compensatorios por parte del tronco que puedan incrementar la performance.
  • La articulación del codo no debe apoyarse en la superficie del banco.

2. Codo

Flexión: El evaluado se coloca decúbito dorsal sobre el banco o camilla. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en el radio, con un asta en dirección a la apófisis estiloides del radio y la otra en dirección al acromion. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado flexiona la articulación al máximo. El evaluador mantiene un asta en dirección a acromion y mueve la otra asta hasta el punto de máxima flexión en dirección a la apófisis estiloides. Se anota directamente la medida que registra el goniómetro (G II). El resultado en grados será la diferencia entre G II y G I.

Extensión: El evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco o camilla. El centro del transferidor del goniómetro se coloca en el radio, con un asta en dirección al acromion. Se anota inicialmente la medida que registra el goniómetro (G I), el evaluador mantiene fija el asta direccionada hacia el acromion y mueve la otra asta en dirección la máxima extensión. Anota la medida que registra el goniómetro (G II). El resultado final será la diferencia entre G II y G I.

Precauciones:

  • El evaluado debe mantener la palma de la mano supinada.

3. Puño-Muñeca

Flexión: El evaluado se coloca en posición decúbito dorsal sobre el banco sueco o camilla. El evaluador coloca el centro del transferidor del goniómetro en la apófisis estiloides del radio con un asta en dirección de la mano y la otra en dirección del radio. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado flexiona la articulación al máximo. El evaluador mantiene fija el asta direccionada hacia el radio, moviendo la otra hasta el punto de máxima flexión en dirección a la mano. Anota las medidas que registra el goniómetro (G II). El resultado es la diferencia entre G I y G II.

Extensión: el evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco sueco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en la apófisis estiloides del radio don un asta en dirección del radio y la otra en dirección de la mano. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado extiende al máximo la articulación de la muñeca. El evaluador mantiene fija el asta en dirección al radio mientras que mueve el otro hasta el punto de máxima extensión en dirección a la mano. Anota la medida que registró el goniómetro (G II). El resultado final será la diferencia entre G I y G II.

Precauciones:

  • El evaluado no debe flexionar la articulación del codo.
  • La palma de la mano debe estar supinada.
  • Los dedos deben estar extendido.

4. Cadera

Flexión: El evaluado se coloca en posición decúbito dorsal sobre el banco sueco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro sobre el trocánter mayor, con un asta en dirección al tronco y la otra en dirección a la tibia. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado realiza una flexión máxima de la articulación. El evaluador conserva fija es asta en dirección al tronco mientras que mueve la otra hacia el punto de máxima flexión en dirección a la tibia. Anota la medida registrada en el goniómetro (G II). El resultado final será la diferencia entre G I y G II.

Extensión: El evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro sobre el trocánter mayor, con un asta dirigida hacia el tronco y la otra en dirección a la tibia. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado extiende al máximo la articulación de la cadera. El evaluador conserva fija el asta del goniómetro dirigida hacia el tronco mientras que traslada hasta el punto de máxima extensión el asta dirigida hacia la tibia. Anota la medida registrada por el goniómetro (G II). El resultado será la diferencia entre G I y GII.

Precauciones:

  • La articulación de la rodilla no debe flexionarse.
  • La cesta iliaca antero-superior no debe perder contacto con la superficie en la cual el sujeto evaluado se encuentra apoyado cuando se mide la extensión de la cadera.

5. Rodilla

Flexión: El evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco sueco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en la tibia, con un asta en dirección al trocánter mayor y la otra en dirección al maléolo lateral. Anota la medida que registra el goniómetro (G I)> El evaluado flexiona la articulación al máximo. El evaluador conserva fija el asta dirigida hacia el trocánter, mientras que el asta desplaza el asta dirigida hacia el maléolo hasta el punto de máxima flexión. Anota la medida registrada (G II). El resultado final será la diferencia entre GI y GII.

Extensión: El evaluado debe colocarse en posición decúbito dorsal sobre el banco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en tibia, con un asta en dirección del tronco y la otra en dirección al maléolo. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado extiende al máximo la articulación. El evaluador mantiene un asta en dirección al trocánter y mueve la otra hasta el punto de máxima extensión en dirección al maléolo. Anota la medida que registra el goniómetro (G II). El resultado final será la diferencia entre G I y G II.

Precauciones:

  • La articulación de la cadera debe permanecer fija.
  • En la extensión de la rodilla es necesario que la parte inferior de la pierna y la articulación de la rodilla estén sin apoyo sobre la superficie en la cual el evaluado se encuentra.

 

 

6. Tobillo

Flexión: El evaluado debe adoptar la posición de decúbito dorsal sobre el banco. L articulación del tobillo debe encontrarse sin apoyo sobre la superficie en la cual el evaluado se encuentra. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en el maléolo, con un asta en dirección a la tibia y la otra hacia el pie. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado flexional al máximo la articulación. El evaluador mantiene fija el asta direccionada hacia la tibia mientras desplaza la otra hacia el punto de máxima flexión en dirección al pie. Anota la medida que registra el goniómetro (G II). El resultado será la diferencia entre G II y GI.

Extensión: El evaluado debe colocarse en la posición decúbito dorsal sobre el banco. La articulación del tobillo debe estar sin apoyo sobre la superficie. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en el maléolo, con un asta en dirección a la tibia y la otra en dirección al pie. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado extiende la articulación al máximo. El evaluador mantiene fija el asta dirigida hacia la tibia mientras desplaza hasta el punto de máxima extensión el asta dirigida hacia el pie. Se anota la medida que registra el goniómetro (G II). Es resultado final será la diferencia entre G I y G II.

Precauciones:

  • La articulación de la rodilla no se debe flexionar ni extender durante la medición de los movimientos del tobillo.
  • La articulación de la rodilla debe estar en contacto con la superficie en la cual el evaluado se encuentra acostado.



Tabla 2. Hoja de Protocolo.

Indicaciones Generales para la Evaluación Goniométrica

  • El evaluador debe mantener el centro transferidor del goniómetro en el punto de referencia de la articulación.
  • Las astas del goniómetro deben estar en dirección a los puntos referenciales establecidos.
  • Se sugiere marcar con una lapicera los puntos de referencias antes de comenzar la evaluación.
  • Las medidas deben ser tomadas sin calentamiento previo de ningún tipo.
  • Se toma una sola medida por articulación.
  • Las medidas son siempre tomadas del hemicuerpo derecho del sujeto.

FLEXITEST

Propuesto por Claudio Gil Soares Aruajo y Roberto C. Pavel en 1980, el flexitest es un método de evaluación de la movilidad, asistida en 20 movimientos articulares.

En este test, el movimiento ejecutado por el evaluador es comparado con mapas referenciales a partir de calificaciones en valores numéricas enteras de 0 a 4 en función de la amplitud lograda.

En tobillo son evaluados dos movimientos: flexión dorsal y flexión plantar.
En rodilla, dos movimientos: flexión y extensión.
En cadera, cuatro movimientos: flexión, extensión, abducción y aducción.
En tronco, tres movimientos: flexión, extensión y flexión lateral.
En muñeca, dos movimientos: flexión y extensión.
En Codo, dos movimientos: flexión y extensión.
En hombro, cinco movimientos aducción posterior a partir de 180, extensión, abducción horizontal, extensión posterior, rotación lateral desde abducción a 90 grados y, finalmente, rotación radial del hombro abducido a 90 grados con el codo flexionado a 90 grados.

Luego de anotados los 20 puntajes, los mismos se suman y se comparan con los siguientes datos referenciales:


Tabla 3. Clasificaciones.
 

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