1.
DEFINICIÓN
La flexibilidad muscular es la capacidad que tiene un músculo para llegar a estirarse sin
ser dañado. Esta magnitud viene dada por el rango máximo de movimiento de todos
los músculos que componen una articulación. La FLEXIBILIDAD es la capacidad que
nos permite realizar los movimientos en su máxima amplitud, siendo de una parte
específica del cuerpo o de todo éste.
La
flexibilidad depende de: 1) La elasticidad muscular: es la capacidad de los músculos
de acortarse y alargarse pudiendo volver a su forma original. 2) Movilidad
articular: grado de movimiento de cada articulación
En ella influyen:
§ Herencia: genes.
§ Sexo: las mujeres son
más flexibles.
§ Edad: a menor edad más
flexibilidad.
§ Tipo de trabajo
habitual: Posturas
§ Hora del día: por la
mañana es menor que a lo largo del día.
§ Temperatura ambiente y
Temperatura muscular: a más Temperatura, mayor será.
§ Grado de cansancio
muscular.
| La flexibilidad de forma general
podríamos definirla como la capacidad que tienen los músculos de adaptarse
mediante su alargamiento a distintos grados de movimiento articular. Por lo
cual podemos entender y entendemos como mejora de la flexibilidad al aumento
del grado de movimiento articular ya sea de forma forzada (usando una fuerza
externa para conseguir un mayor grado de amplitud) o de forma natural (usando
la fuerzas internas de la persona) Por lo común en el deporte definimos la flexibilidad como la mejora del rango del movimiento articular. Las articulaciones para su buen funcionamiento necesitan de unos tendones fuertes y unos músculos flexibles. Esto mejora el rango de movimiento reduciendo dolores, tensiones y lesiones. El trabajo sistemático de la mejora de la flexibilidad tiene que ser una constante, tanto en deportistas como en aficionados.
La real academia de la lengua
designa flexibilidad como la cualidad de lo flexible, y esta como la
capacidad que tiene algo de doblarse sin romperse.
La
flexibilidad es una cualidad de los componentes de una articulación que
tienen la capacidad de adaptarse a una nueva situación. Dentro del mundo del
deporte, entendemos por flexibilidad la cualidad que tiene los músculos de
estirarse a fin de adaptarse a un nuevo rango en la amplitud de movimientos.
La flexibilidad es una propiedad morfológica-funcional del aparato locomotor relacionada con el grado de amplitud de movimiento de sus segmentos. La mejora de la flexibilidad es una de las cualidades físicas que más calidad de vida aporta, aumentando la movilidad, aumentamos las posibilidades de una vida sana. Evitamos dolores en las articulaciones y disminuimos la posibilidad de padecer lesiones musculares. |
2. FACTORES
La flexibilidad incluye 2 manifestaciones
fundamentales para la preparación física: La amplitud del movimiento articular,
y la capacidad del músculo para alargarlo al máximo.
La capacidad de movilizar voluntariamente la
articulación en toda su amplitud fisiológica se denomina movilidad articular.
La movilidad articular la identificamos en los
movimientos que exploran el recorrido máximo de uno de los movimientos posibles
para una articulación, o la suma de todos (circundiciones o círculos con una
articulación).
Para que una articulación pueda movilizarse en
este sentido tiene que haber un equilibrio entre todos músculos que la
movilizan, pues un músculo acortado o lesionado puede impedir el libre
movimiento (por ejemplo las contracturas de la columna vertebral, que impiden
la libre articulación de las vértebras).
La capacidad de alargar un músculo al máximo
dentro de sus límites naturales es lo que identificamos como estiramientos.
Afecta al músculo, tendones, ligamentos e incluso la piel, aunque la parte más
elongable es el músculo.
Esta capacidad se puede aislar en un músculo,
aunque normalmente al estirar incidimos sobre una cadena de músculos que
colaboran en un movimiento (por ejemplo cuando estiramos la parte posterior de
las piernas, que alongamos varios músculos).
A veces se habla de elasticidad muscular, pero
este término se puede confundir fácilmente con el efecto de muelle o resorte que
los músculos aplican por ejemplo en el salto o en la carrera.
1. SISTEMAS DE ENTRENAMIENTO
TÉCNICAS
DE MOVILIDAD:
-
LANZAMIENTOS:
movimientos uniformemente acelerados con relajación muscular para conseguir la
máxima elongación y amplitud. Válido con los niños.
-
REBOTES:
movimientos acelerados consecutivamente al final del recorrido articular. Sólo
utilizarlos como calentamiento muy suavemente, pues emplearlos de forma brusca
como mejora de la flexibilidad, provoca
la reacción de defensa de los husos musculares (reflejo miotático o reflejo de
estiramiento). No es conveniente para los niños.
-
PRESIONES
O TRACCIONES: son ayudas al final del recorrido articular. Sólo se emplean en
deportistas bien formados, nunca con niños.
TÉCNICAS
Y MÉTODOS DE ESTIRAMIENTO:
MÉTODOS ACTIVOS:
·
Activo-libre
balístico.
-
Se
buscan movimientos de máxima amplitud.
-
Realizado
por medio de la contracción de la musculatura del ejecutante.
-
Sin
ayuda exterior.
-
VENTAJAS:
mejoran la coordinación intermuscular, ya que la contracción del agonista
provoca el estiramiento del antagonista, aumentando la movilidad articular y la
elongación dinámica.
-
INCONVENIENTES:
al no mantener la posición un cierto tiempo, tiene mayor dificultad la
adaptación. Existe un evidente riesgo de lesión muscular, a causa del reflejo
miotático.
-
PRECAUCIONES:
calentamiento previo adecuado y movimientos sin brusquedad y detenerse donde
comience un ligero dolor.
·
Activo-libre
estático.
-
Se
alcanza la posición máxima posible, manteniéndola durante cierto tiempo.
-
La
posición se alcanza por la sola participación de la fuerza muscular, sin
existir sucesión de movimientos.
-
VENTAJAS:
efecto más rápido y mejora la flexibilidad en mayores porcentajes que el libre
balístico.
-
INCONVENIENTES:
reduce el dinamismo muscular.
-
PRECAUCIONES:
calentamiento previo adecuado, las posiciones se ganarán y abandonarán
lentamente, la respiración será lenta y profunda, el movimiento se llevará a
una posición máxima pero sin que “aparezca dolor”, y la posición se mantendrá
durante 10 – 45 segundos.
·
Activo
asistido (por parejas).
-
Una
vez que el sujeto ha alcanzado el límite
de su capacidad, mediante movimiento activo, la amplitud el movimiento es
completada con la ayuda del compañero. No se debe trabajar con niños.
-
Alcanzada
la máxima amplitud, esta se mantiene entre 10 y 30 segundos, dejando
recuperaciones intermedias de la misma duración.
-
El
proceso se repite varias veces.
MÉTODOS PASIVOS:
·
Pasivo
forzado.
-
El
movimiento es realizado por una fuerza externa (compañero o complemento), responsable
directa de la acción. Prohibido realizarlo con niños puesto que puede producir
una excesiva laxitud articular.
-
El
individuo no participa activamente en el movimiento.
-
VENTAJAS:
alarga de forma pasiva la parte elástica del músculo, permitiendo mayor
amplitud de movimiento.
-
El
estiramiento pasivo está indicado cuando hay grandes impedimentos para elongar
la musculatura.
·
Pasivo
activo.
-
Estiramiento
inicial realizado por una fuerza externa. El sujeto posteriormente intenta
mantener esa posición él solo, mediante contracción isométrica durante 10 ó 30
segundos.
MÉTODOS MIXTOS CON TENSIÓN
MUSCULAR:
o
Estos
métodos buscan además de la elongación, el fortalecimiento muscular, y
consiguen que tras la tensión ejercida por el músculo, que este quede relajado,
y que por tanto, en mejor disposición para ser estirado.
·
Stretching.
-
Se
desarrolla en 3 fases consecutivas:
1. TENSIÓN: ejercer presión contra
un obstáculo a máxima intensidad con el grupo muscular elegido durante 10 ó 30
segundos.
2. RELAJACIÓN: 2 ó 3 segundos.
3. ELONGACIÓN: estirar lentamente
adoptando, de forma activa o pasiva (con pareja), una posición máxima sin
llegar al “dolor” durante 10 ó 30 segundos.
·
P.N.F.
(Facilitación neuromuscular propioceptiva).
-
Su
pionero fue Kabat, inicialmente orientada hacia la rehabilitación en
fisioterapia.
-
Utilizamos
3 conceptos:
ü
Facilitación:
promoción o agilización de cualquier proceso natural.
ü
Neuromuscular:
relacionada con el sistema nervioso y muscular.
ü
Propioceptiva:
se utilizan los estímulos proporcionados por los husos musculares y órganos
tendinosos de Golgi, que son propioceptores que continuamente avisan al sistema
nervioso sobre el estado de tensión, elongación, etc. del músculo.
-
Fases
del P.N.F.:
PASIVA
de la musculatura de forma lenta y relajada.
CONTRACCIÓN ISOMÉTRICA ( o isotónica concéntrica)
durante 6 – 10 segundos, una vez que la musculatura comienza a “sentir” la
elongación.
RELAJACIÓN y soltura muscular, durante unos segundos.
DE NUEVO ELONGACIÓN PASIVA, de forma lenta y relajada hasta
el nuevo límite (inhibimos el reflejo miotático), manteniendo dicha posición
unos 20 – 30 segundos.
o
La
diferencia fundamental entre stretching y P.N.F. es que mientras en el
stretching aplicamos tres pasos (tensión, relajación y estiramiento), en el
P.N.F, comenzamos con una elongación previa antes de generar la tensión.
1.
EVOLUCIÓN
Durante la escuela Primaria se
produce un aumento de las cualidades de
flexibilidad en los niños y las
niñas, en la adolescencia se produce una
estabilización, y en los adultos
un constante empeoramiento, aunque las dos
últimas fases pueden mitigarse
con el entrenamiento específico y el periodo
infantil puede verse
desperdiciado por la inactividad o mala educación física y
postural.
Las fases sensibles de mejora
(etapas en las que el organismo se encuentra en
buena disposición para asimilar
el trabajo de flexibilidad) son entre los 12 y los
15 años de edad, y la fase muy
sensible (la mejor) entre los 7 y los 11 años
aproximadamente.
Los niños pequeños
poseen una elasticidad elevada a causa del aparato esquelético que aún no está
formado. Según Fomin y Filin (1975), la flexibilidad de la columna vertebral
alcanza su máximo a la edad de 8-9 años, y posteriormente decrece
constantemente. También la movilidad de las piernas y movilidad escapular
(Meinel, 1978) tienen su máximo en este momento.
El máximo del
desarrollo de la flexibilidad se produce entre las edades de 12 a 14 años.
Según Sermejew (1964), la edad óptima para mejorar la flexibilidad de la
columna vertebral, la cadera y la cintura escapular se sitúa entre los 10 y 13
años
La figura 1 muestra la evolución media de la movilidad de la flexión del
tronco, en mujeres (curva de arriba) y en hombres (curva de abajo) que no hacen
ejercicio físico regularmente, desde la infancia hasta la vejez. Los valores de
flexión del tronco suelen ser un buen reflejo de la flexibilidad global de una
persona.
Se observa que tanto en hombres como en mujeres, la flexión del tronco
comienza a disminuir lentamente entre los 25 y los 35 años de edad, y mucho más
rápidamente a partir de esa edad. La disminución media suele ser de un 10% a un
15% entre los 20 años y los 50 años de edad. Los valores medios de flexibilidad
suelen ser de un 5% a un 20% inferiores a los de las mujeres.
La disminución de los valores de flexibilidad que se observa con la edad se
debe a la osteoporosis, a la disminución de la elasticidad de los ligamentos y
de la lubrificación de las articulaciones, a la degeneración de los tendones y
a la rigidez muscular.
La disminución de la flexibilidad que se observa con la edad, especialmente
en las personas que no hacen ejercicio físico, tiene dos consecuencias
importantes: 1) en la vida diaria, la persona se da cuenta que cada vez tiene
más dificultad para llevar a cabo las tareas de la vida cotidiana, como, por
ejemplo, andar, entrar en un coche, peinarse o ponerse una chaqueta, y 2) otra
consecuencia de la pérdida de flexibilidad es que puede favorecer la aparición
de dolores de espalda y de lesiones articulares y musculares.
Existen pocos trabajos serios publicados que hayan estudiado en hombres y
mujeres sedentarios de edades comprendidas entre los 20 años y los 50 años, los
efectos de varias semanas de entrenamiento de flexibilidad (entrenando 2 a 3
veces por semana). Los pocos estudios realizados parecen indicar que el
entrenamiento de flexibilidad de la articulación de la cadera, por ejemplo,
aumenta la movilidad de esta articulación cerca de un 20%. Ello significaría
que, tras pocas semanas de entrenamiento, las personas de 30 a 50 años de edad
previamente sedentarias, podrían alcanzar valores de flexibilidad iguales o
superiores a los que tenían 10 a 15 años antes.
Las cualidades físicas básica evolucionan
y aumentan sus valores desde el nacimiento hasta la tercera o cuarta década de
vida, en cambio la flexibilidad es la única que involuciona, es decir, sus
valores mayores son en las edades tempranas y a medida que pasa el tiempo sus
decrecen sobre todo a partir de los 30 años. Por ello esta es una cualidad cuyo
inicio en el trabajo es temprano, se puede realizar con niños pequeños, se
puede trabajar a diario en sesiones especificas o como parte de los
calentamientos o periodos de recuperación en la parte principal o vuelta a la
calma de un entrenamiento y también debemos tener en cuenta que las mujeres
presentan mayores valores de flexibilidad que los hombres.
El
tipo de ejercicios a realizar está muy relacionado con los tipos de
flexibilidad indicados anteriormente, se recomienda realizar ejercicios
genéricos para pasar posteriormente a los específicos del deporte o
actividad a practicar. Si se realizan ejercicios dinámicos se recomienda
realizar alrededor de 5 series de 15 repeticiones las primeras repeticiones
serán sin forzar demasiado debe ser hecho con mucho control ya que este tipo de
trabajo tiene alto riesgo de lesiones, si el trabajo es estático se realizarán
series manteniendo la posición de 6” a 20”. Tanto el método dinámico como
el estático puede realizarse con ejercicios activos, realizados por el propio
sujeto; pasivos, utilizando fuerzas externas o mixtos. Algunos
ejemplos de ejercicios pueden ser: el stretching, los rebotes,
balanceos, presiones, tracciones el PNF, et
1.
CONSIDERACIONES
A TENER EN CUENTA
-
Educar a nuestros alumnos en la importancia de los estiramientos.
-
Hacerles “sentir” e “interiorizar” la sensación de estirarse.
-
Trabajo regular y continuo. La flexibilidad es una cualidad agradecida en
cuanto a los periodos de recuperación. La supercompensación está asegurada
aunque la trabajemos todos los días.
-
Diferenciar entre los estiramientos que se hacen en los calentamientos, donde
se recomienda el trabajo de tipo dinámico y el trabajo específico de
flexibilidad donde debe prevaler las técnicas estáticas.
-
Variedad en las técnicas utilizadas. Recientes investigaciones aseguran que el
trabajo dinámico criticado en nuestros días no tiene por qué ser negativo si se
ejecuta correctamente y con el control y la supervisión adecuada.
-
Corrección técnica en los ejercicios. Evitar posturas forzadas y antinaturales.
Que el intentar llegar “más lejos” no condicione la calidad del ejercicio.
-
Utilización del estiramiento como recuperación ante actividades intensas. Si la
actividad ha sido mayoritariamente aeróbica, se recomienda hacer tras un
descanso ejercicios suaves utilizando la gravedad. Si la actividad fue muy
intensa primero estiro suave , descanso y estiro de forma más intensa.
-
Utilizar la sensación de dolor como límite del estiramiento. El estiramiento
hay que gozarlo, no padecerlo. La aparición del dolor es la señal del cuerpo
que nos indica que factores limitantes de tipo fisiológico y neurológico ya han
empezado a actuar con la incidencia negativa que eso supone.
No es muy amplia la gama de posibilidades a las que se puede recurrir a los
efectos de valorar el nivel de amplitud de recorrido articular en los distintos
núcleos de movimiento del cuerpo humano. Básicamente, la flexibilidad puede ser
evaluada en términos de grados o de centímetros. Al respecto, si bien los tests
que miden la flexibilidad en centímetros son de aplicación fácil y dinámica,
resulta prácticamente imposible neutralizar la variable antropométrica
individual. Así por lo general las personas de tronco y brazos largos y piernas
cortas suelen tener mayor rendimiento en este tipo pruebas que los de piernas
largas y tronco corto, a pesar de que, eventualmente, los arcos articulares
logrados, medidos en grados sean los mismos.
Es por ello que, desde el punto de vista de la fidelidad y precisión de los
datos aportados, los tests que miden la flexibilidad en grados resultan de
mucha mayor utilidad que aquellos que evalúan en centímetros.
Entre las distintas alternativas disponibles para evaluar la amplitud de
recorrido angular, se encuentran las siguientes, algunas de las cuales serán
sometidas a discusión y análisis:
- Test de Wells y Dillon o Seat and Reach.
- Test de Kraus y Hirshland o Toe Touch.
- Flexiometro de Leighton.
- Goniometría.
- Electrogoniometría.
- Flexitest.
- Medición fotográfica de ángulos
articulares (Hunbelle, 1972 y Erich, 1980)
- Arcográficos.
TEST DE WELLS Y
DILLON O SEAT AND REACH
Creado en 1952, sirve para evaluar la flexibilidad en el movimiento flexión
de tronco desde la posición de sentado con piernas juntas y extendidas.
Mide la amplitud del movimiento en término de centímetros. En el mismo se utiliza una tarima de madera sobre la cual está dibujada una escala de graduación numérica. El cero de la misma coincide exactamente con el punto tarima donde se apoyan los pies del evaluad quien, flexionando el tronco procura con ambas manos lograr el mayor rendimiento posible. Conforme el ejecutante se aleja de cero, se consideran los centímetros logrados con signo positivo. Si por el contrario, la persona no alcanza la punta de los pies, se marca los centímetros que faltan para el cero pero con un signo negativo.
Sin duda alguna, el test de Wells y Dillon constituye un recurso
verdaderamente ágil y dinámico cuando la intención es la de evaluar masivamente
a una gran de personas. Sin embargo, presenta una serie de desventajas que
podrían resumirse brevemente de la siguiente manera:
- No neutraliza las variables
individuales. Así, sujetos de tronco y brazos largos y piernas cortas se
ven notablemente favorecidos. Un claro ejemplo de esta desventaja está
representada por la experiencia de Chang, Bushbacher y Edlich (1988)
quienes evaluaron la flexibilidad de levantadores de pesas y no
levantadores a través del método goniometrico y del test de Seat and
Reach. Curiosamente los resultados indicaron que, a través del test de
Wells y Dillon los levantadores eran más flexibles que los no
levantadores. Sin embargo, por medio de la medición goniométrica ocurrió
exactamente lo contrario.
- Tampoco neutraliza el efecto
limitante que sobre la amplitud de movimiento alcanzado, ejercen los
músculos lumbares y los músculos gemelos. Así puede suscitarse el caso de
dos personas antropométricamente idénticas (o muy similares) que logren el
mismo resultado con este test, pero que al recurrir al goniómetro
presentan diferencias verdaderamente marcadas debido, precisamente, al
desigual grado de flexibilidad de los diferentes grupos musculares que
masivamente son evaluados en esta prueba.
- No se puede definir con
claridad hasta qué punto se evalúa la flexibilidad asistida a la no
asistida. Así, algunas personas, para lograr un mayor rendimiento deben
recurrir a una fuerte contracción de los músculos abdominales mientras que
otras, por el contrario, simplemente se dejan caer y permiten que el
propio peso corporal, atraído por la fuerza de la gravedad, favorezca el
logro de una mayor amplitud de recorrido articular.
A pesar de estas notorias desventajas, no se debe dejar de lado esta
propuesta, puesto que resulta de implementación ágil, dinámica y efectiva a la
hora de evaluar un elevado número de personas.
TOE TOUCH O TEST
DE KRAUS Y HIRSHLAND
Elaborado en 1960, es esencialmente igual al test de Wells y Dillon, La
única diferencia estriba en que es tomado desde posición de pie en lugar de la
de sentado.
También mide la flexibilidad en centímetros y presenta prácticamente las
mismas ventajas y desventajas que la propuesta anterior. Puede eventualmente la
fuerza de gravedad ejercer un efecto favorecedor. También puede suscitarse el
de que los sujetos evaluados logren mayor rendimiento que en el test de Seat
and Reach por el simple hecho de que, no estando la pelvis en contacto con el
piso, pueden realizarse pequeños movimientos accesorios de la misma a partir de
los cuales el individuo puede sacar un mayor provecho. Sin embargo, estos
pequeños trucos, lejos de incrementar la validez y confiabilidad del test la
disminuyen.
FLEXIÓMETRO DE LEIGHTON
Creado en 1960, mide la flexibilidad en términos de grados. Consiste en un
cilindro metálico dentro del cual hay dos partes móviles: un disco graduado de
0 a 360 grados y una aguja. Cuando el cilindro es desplazado de la vertical,
merced a un mecanismo interno propio del aparto, tanto el disco como la aguja
se mueven. Alcanzada la máxima amplitud en el movimiento evaluado, dos
tornillos permiten fijar tanto la aguja como el disco con respecto al cilindro
a los efectos de marcar la graduación lograda y que el sujeto pueda volver a la
posición de partida sin que los datos tomados se pierdan. El flexómetro se fija
apropiadamente a un segmento del cuerpo y el rango de movimiento es tomado con
respecto a esta perpendicular.
ELECTROGONIÓMETRO (O EGLON)
Básicamente, consiste en un goniómetro conectado a una batería eléctrica
que permite un registro directo de los datos sobre un papel graduado. Las
variaciones angulares son visualizadas en un osciloscopio mientras
simultáneamente se plasman esos datos en un gráfico. Tales datos son
concretamente, señales eléctricas proporcionadas directamente a la amplitud
angular de la articulación evaluada.
GONIÓMETRO
Proporciona junto a la electrogoniometría, los datos más sólidos y
confiables referidos al ángulo del movimiento alcanzado. Mide la flexibilidad
en grados. Consiste en dos reglas o segmentos rectos ligados a un transportador o escala circular graduada
en grados. Las lecturas son tomadas en flexiones y extensiones articulares
máximas.
Esta técnica fue estandarizada hacia 1965 por la Academia Norteamericana de
Ortopedia (Borms, 1984). Y al respecto, Silvia Corazza de Silva Benito y Olaga
de Castro Mercedes nos aportan los respectivos detalles.
Estandarización de las medidas de Flexibilidad a través de la Goniometría
Punto de referencia anatómicos
- Hombro: acromial, es la parte más
lateral del proceso acromial de la escápula.
- Codo: radial, es la parte más
lateral de la cabeza del radio.
- Puño: stylion, es la parte más
distal de la apófisis estiloides del radio.
- Rodilla: tibial lateral, es la parte más
latero-inferior del maléolo lateral que corresponde a la articulación
tibio-femoral.
- Tobillo: maléolo lateral, es el punto más
lateral del maléolo lateral que corresponde a la articulación
tibio-tarsiana.
- Tronco: línea axilar media que
corresponde al punto entre la cresta iliaca antero-superior y la cesta
iliaca postero-superior.
- Mano: cabeza del segundo
metacarpiano.
- Pie: cabeza del segundo
metatarsiano.
- Cadera: Trocantéreo parte más
distal del trocánter mayor del fémur.
Tabla 1. Puntos fijos y Móviles para la Evaluación de la Goniométrica.
Forma de evaluar goniométricamente cada articulación
1. Hombro
Flexión: El evaluado debe acostarse en posición decúbito dorsal sobre un banco
sueco o camilla. El evaluador coloca el centro del transferidor del goniómetro
sobre el acromion manteniendo la dirección de las astas en dirección del radio.
El evaluado flexiona al máximo la articulación. El evaluador mantiene un asta
en dirección al tronco moviendo la otra asta al punto de máxima flexión en
dirección del radio. Se anota directamente la medida registrada en el
goniómetro.
Extensión: El evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco
sueco, manteniendo la articulación del hombro fuera de la superficie del mismo.
El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en acromion,
manteniendo las astas en dirección al tronco. El evaluado extiende al máximo la
articulación. El evaluador conserva un asta en dirección al tronco moviendo la
otra hasta el punto de máxima extensión en dirección al radio. Se anota
directamente la medida registrada por el goniómetro.
Precauciones:
- El evaluado debe mantener la
palma de la mano supinada.
- No se debe flexionar el codo en
ninguna medida.
- El evaluador debe controlar que
no existan movimientos compensatorios por parte del tronco que puedan
incrementar la performance.
- La articulación del codo no
debe apoyarse en la superficie del banco.
2. Codo
Flexión: El evaluado se coloca decúbito dorsal sobre el banco o camilla. El
evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en el radio, con un asta
en dirección a la apófisis estiloides del radio y la otra en dirección al
acromion. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado
flexiona la articulación al máximo. El evaluador mantiene un asta en dirección
a acromion y mueve la otra asta hasta el punto de máxima flexión en dirección a
la apófisis estiloides. Se anota directamente la medida que registra el
goniómetro (G II). El resultado en grados será la diferencia entre G II y G I.
Extensión: El evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco o
camilla. El centro del transferidor del goniómetro se coloca en el radio, con
un asta en dirección al acromion. Se anota inicialmente la medida que registra
el goniómetro (G I), el evaluador mantiene fija el asta direccionada hacia el
acromion y mueve la otra asta en dirección la máxima extensión. Anota la medida
que registra el goniómetro (G II). El resultado final será la diferencia entre
G II y G I.
Precauciones:
- El evaluado debe mantener la
palma de la mano supinada.
3. Puño-Muñeca
Flexión: El evaluado se coloca en posición decúbito dorsal sobre el banco
sueco o camilla. El evaluador coloca el centro del transferidor del goniómetro
en la apófisis estiloides del radio con un asta en dirección de la mano y la
otra en dirección del radio. Anota la medida que registra el goniómetro (G I).
El evaluado flexiona la articulación al máximo. El evaluador mantiene fija el
asta direccionada hacia el radio, moviendo la otra hasta el punto de máxima
flexión en dirección a la mano. Anota las medidas que registra el goniómetro (G
II). El resultado es la diferencia entre G I y G II.
Extensión: el evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco
sueco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en la apófisis
estiloides del radio don un asta en dirección del radio y la otra en dirección
de la mano. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado
extiende al máximo la articulación de la muñeca. El evaluador mantiene fija el
asta en dirección al radio mientras que mueve el otro hasta el punto de máxima
extensión en dirección a la mano. Anota la medida que registró el goniómetro (G
II). El resultado final será la diferencia entre G I y G II.
Precauciones:
- El evaluado no debe flexionar
la articulación del codo.
- La palma de la mano debe estar
supinada.
- Los dedos deben estar
extendido.
4. Cadera
Flexión: El evaluado se coloca en posición decúbito dorsal sobre el banco
sueco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro sobre el
trocánter mayor, con un asta en dirección al tronco y la otra en dirección a la
tibia. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado realiza
una flexión máxima de la articulación. El evaluador conserva fija es asta en
dirección al tronco mientras que mueve la otra hacia el punto de máxima flexión
en dirección a la tibia. Anota la medida registrada en el goniómetro (G II). El
resultado final será la diferencia entre G I y G II.
Extensión: El evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco. El
evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro sobre el trocánter
mayor, con un asta dirigida hacia el tronco y la otra en dirección a la tibia.
Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado extiende al
máximo la articulación de la cadera. El evaluador conserva fija el asta del
goniómetro dirigida hacia el tronco mientras que traslada hasta el punto de máxima
extensión el asta dirigida hacia la tibia. Anota la medida registrada por el
goniómetro (G II). El resultado será la diferencia entre G I y GII.
Precauciones:
- La articulación de la rodilla
no debe flexionarse.
- La cesta iliaca antero-superior
no debe perder contacto con la superficie en la cual el sujeto evaluado se
encuentra apoyado cuando se mide la extensión de la cadera.
5. Rodilla
Flexión: El evaluado se coloca en posición decúbito ventral sobre el banco
sueco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en la tibia,
con un asta en dirección al trocánter mayor y la otra en dirección al maléolo
lateral. Anota la medida que registra el goniómetro (G I)> El evaluado
flexiona la articulación al máximo. El evaluador conserva fija el asta dirigida
hacia el trocánter, mientras que el asta desplaza el asta dirigida hacia el
maléolo hasta el punto de máxima flexión. Anota la medida registrada (G II). El
resultado final será la diferencia entre GI y GII.
Extensión: El evaluado debe colocarse en posición decúbito dorsal sobre el
banco. El evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en tibia, con
un asta en dirección del tronco y la otra en dirección al maléolo. Anota la
medida que registra el goniómetro (G I). El evaluado extiende al máximo la
articulación. El evaluador mantiene un asta en dirección al trocánter y mueve
la otra hasta el punto de máxima extensión en dirección al maléolo. Anota la
medida que registra el goniómetro (G II). El resultado final será la diferencia
entre G I y G II.
Precauciones:
- La articulación de la cadera
debe permanecer fija.
- En la extensión de la rodilla
es necesario que la parte inferior de la pierna y la articulación de la
rodilla estén sin apoyo sobre la superficie en la cual el evaluado se
encuentra.
6. Tobillo
Flexión: El evaluado debe adoptar la posición de decúbito dorsal sobre el
banco. L articulación del tobillo debe encontrarse sin apoyo sobre la
superficie en la cual el evaluado se encuentra. El evaluador coloca el centro
transferidor del goniómetro en el maléolo, con un asta en dirección a la tibia
y la otra hacia el pie. Anota la medida que registra el goniómetro (G I). El
evaluado flexional al máximo la articulación. El evaluador mantiene fija el
asta direccionada hacia la tibia mientras desplaza la otra hacia el punto de
máxima flexión en dirección al pie. Anota la medida que registra el goniómetro
(G II). El resultado será la diferencia entre G II y GI.
Extensión: El evaluado debe colocarse en la posición decúbito dorsal sobre el
banco. La articulación del tobillo debe estar sin apoyo sobre la superficie. El
evaluador coloca el centro transferidor del goniómetro en el maléolo, con un
asta en dirección a la tibia y la otra en dirección al pie. Anota la medida que
registra el goniómetro (G I). El evaluado extiende la articulación al máximo.
El evaluador mantiene fija el asta dirigida hacia la tibia mientras desplaza
hasta el punto de máxima extensión el asta dirigida hacia el pie. Se anota la
medida que registra el goniómetro (G II). Es resultado final será la diferencia
entre G I y G II.
Precauciones:
- La articulación de la rodilla
no se debe flexionar ni extender durante la medición de los movimientos
del tobillo.
- La articulación de la rodilla
debe estar en contacto con la superficie en la cual el evaluado se
encuentra acostado.
Tabla 2. Hoja de Protocolo.
Indicaciones Generales para la Evaluación Goniométrica
- El evaluador debe mantener el
centro transferidor del goniómetro en el punto de referencia de la
articulación.
- Las astas del goniómetro deben
estar en dirección a los puntos referenciales establecidos.
- Se sugiere marcar con una
lapicera los puntos de referencias antes de comenzar la evaluación.
- Las medidas deben ser tomadas
sin calentamiento previo de ningún tipo.
- Se toma una sola medida por
articulación.
- Las medidas son siempre tomadas
del hemicuerpo derecho del sujeto.
FLEXITEST
Propuesto por Claudio Gil Soares Aruajo y Roberto C. Pavel en 1980, el
flexitest es un método de evaluación de la movilidad, asistida en 20
movimientos articulares.
En este test, el movimiento ejecutado por el evaluador es comparado con
mapas referenciales a partir de calificaciones en valores numéricas enteras de
0 a 4 en función de la amplitud lograda.
En tobillo son evaluados dos movimientos: flexión dorsal y flexión plantar.
En rodilla, dos movimientos: flexión y extensión.
En cadera, cuatro movimientos: flexión, extensión, abducción y aducción.
En tronco, tres movimientos: flexión, extensión y flexión lateral.
En muñeca, dos movimientos: flexión y extensión.
En Codo, dos movimientos: flexión y extensión.
En hombro, cinco movimientos aducción posterior a partir de 180, extensión, abducción horizontal, extensión posterior, rotación lateral desde abducción a 90 grados y, finalmente, rotación radial del hombro abducido a 90 grados con el codo flexionado a 90 grados.
En rodilla, dos movimientos: flexión y extensión.
En cadera, cuatro movimientos: flexión, extensión, abducción y aducción.
En tronco, tres movimientos: flexión, extensión y flexión lateral.
En muñeca, dos movimientos: flexión y extensión.
En Codo, dos movimientos: flexión y extensión.
En hombro, cinco movimientos aducción posterior a partir de 180, extensión, abducción horizontal, extensión posterior, rotación lateral desde abducción a 90 grados y, finalmente, rotación radial del hombro abducido a 90 grados con el codo flexionado a 90 grados.
Luego de anotados los 20 puntajes, los mismos se suman y se comparan con
los siguientes datos referenciales:
Tabla 3. Clasificaciones.





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